Este 16 de enero se cumplen 16 años de la tragedia del río Paraná, uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente de Posadas, de Misiones y de toda la región, una herida que permanece abierta en la memoria colectiva. Desde entonces, la comunidad recuerda esta fecha como un punto de inflexión en el deporte acuático y la importancia de la precaución a la hora de realizar prácticas aguas adentro.
El hecho ocurrió en 2010, durante una competencia de aguas abiertas, y marcó para siempre al deporte misionero y a una comunidad que aún recuerda aquella jornada con profunda tristeza. Lo que debía ser una celebración deportiva terminó convirtiéndose en una tragedia que conmocionó a toda la provincia.
El episodio tuvo lugar durante el tradicional Cruce del Paraná, una prueba que unía el club Pacú Cuá, en Encarnación (Paraguay), con la costanera de Posadas. En medio de la competencia, un grupo de nadadores fue arrastrado por la intensa corriente del río hacia una zona donde había barcazas amarradas, generando una situación de extremo peligro que derivó en un desenlace fatal.
"16 años. Para algunos debe ser mucho, para otros es como si hubiese sido ayer", sostuvo Franco Bacigalupi, hoy director de Seguridad Acuática de la provincia de Misiones y hermano de Mauro, una de las víctimas, recordando el fatídico suceso.
La conmoción fue inmediata. La noticia se propagó rápidamente y Posadas quedó paralizada, mientras familias, amigos, deportistas y vecinos seguían con angustia los operativos de rescate. La jornada concluyó con un saldo trágico y un luto que atravesó no solo a la ciudad, sino a toda la provincia de Misiones.
Desde entonces, cada 16 de enero se transformó en una fecha de memoria, recogimiento y homenaje. Con el paso del tiempo, el recuerdo se mantiene intacto y la tragedia se consolidó como un punto de inflexión en la historia del deporte provincial, especialmente en lo referido a la organización y seguridad de las competencias acuáticas.
Tras aquel suceso, las pruebas de aguas abiertas en el río Paraná fueron suspendidas durante varios años. Cuando se retomaron, lo hicieron bajo estrictos protocolos de seguridad, con recorridos más controlados, mayor presencia de embarcaciones de apoyo y evaluaciones rigurosas de las condiciones climáticas y del cauce del río.
A 16 años del hecho, la tragedia del Paraná sigue interpelando a la sociedad. El recuerdo de aquella mañana no remite solo al dolor por las vidas perdidas, sino también a la necesidad permanente de reflexionar sobre la prevención, el respeto por la naturaleza y el cuidado de quienes practican deporte.
Hoy, Posadas y Misiones vuelven a mirar al río con memoria y respeto, en una fecha que invita al homenaje silencioso y a mantener viva la historia para que hechos como aquel no vuelvan a repetirse.
Las víctimas fatales de la tragedia del río Paraná
El 16 de enero de 2010, ocho personas perdieron la vida durante la competencia de aguas abiertas en el río Paraná. Sus nombres forman parte de la memoria colectiva de Misiones y del deporte provincial:
- Fernando Solé Masés (12)
- Nicolás Levequi (14)
- Sebastián Ruzecki (19)
- Mauro Bacigalupi (28)
- Víctor Sessa (36)
- Luis Saide (56)
- Manuel Leiva (57)
- Eugenio Raúl “León” Ceró (59)
"Pagamos un precio muy caro"
Franco Bacigalupi se refirió acerca del impacto que tuvo aquel certamen de Aguas Abiertas en el deporte acuático 16 años después.
Explicó que actualmente las competencias de natación "son de primer nivel, realmente. En materia de seguridad y con toda la organización, lo cual eso está bueno. Pero como siempre digo, pagamos un precio muy caro para ese cambio", indicó.
Sobre el regreso de las "Aguas Abiertas", sostuvo que la idea es "tratar de que el deporte no muera", porque "no podemos culpar al río por un accidente, pero sí podemos nosotros empezar a modificar estas cosas, de hacer las cosas bien".
