La situación epidemiológica de la Argentina profundizó en septiembre la mejora que había iniciado un mes antes. Cada 24 horas se registraron 2366 nuevos contagios de coronavirus, lo que implicó una baja del 71,3% en relación con los 8253 reportados en agosto. Además, se desocuparon 1532 camas de terapia intensiva y varios hospitales y sanatorios no registraron pacientes críticos por primera vez desde el inicio de la pandemia.
Los datos son alentadores y por eso desde este viernes se flexibilizan la mayoría de las restricciones, pero tanto los especialistas como desde el Gobierno advierten que la pandemia no terminó y que se deben mantener las medidas de cuidado y el distanciamiento social, especialmente ante la amenaza de circulación comunitaria de la variante Delta.
Una de las mayores mejorías se percibe en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), epicentro del inicio tanto de la primera como de la segunda ola de coronavirus. Se trata de la zona más poblada de la Argentina y con mayor circulación del país, por eso cada foco de contagios se propagó a gran velocidad.
La Ciudad de Buenos Aires acumula tres días sin reportar muertes por coronavirus y, si se toma la última semana, la cifra informada fue de apenas siete, aunque sigue siendo la de mayor fallecimientos por cada 100.000 habitantes del país. En tanto que en la provincia de Buenos Aires, 345 hospitales no registraron ingresos en terapias por Covid-19 en la última semana.
Precisamente, uno de los datos que más de cerca se siguen en el Gobierno nacional y las administraciones provinciales es el de la situación de las Unidades de Terapia Intensiva (UTI). El último día de agosto había en la Argentina 2672 pacientes críticos internados, cifra que se redujo a 1140 al cierre de septiembre.
Esto implica que el sistema sanitario registró un alivio notorio. La baja del 57,3% en la ocupación UTI significó que se desocupara más de la mitad de las camas y que muchas de ellas puedan volver a ser utilizadas para pacientes con otras patologías.
Fuente: TN
