Eduardo Korniejczuk y su familia producen yerba mate hace 32 años. Con marca propia, no utilizan agroquímicos y brindan trabajo a familias de San Pedro.
“Mis abuelos eran yerbateros, cuando vinieron de Ucrania empezaron con este producto. Y mis padres y nosotros, como la tercera generación, apuntamos a tener una pequeña marca de yerba y lo logramos”, contó el hombre.
Y agregó que “esto es una satisfacción porque llegamos a terminar el paquete y vendemos toda nuestra producción. Nosotros trabajamos de forma natural y escuchamos mucho al consumidor”.

