Mientras se aguarda que el Palacio de Hacienda cierre un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) los números monetarios no dan tregua y siguen crujiendo mostrando una fortísima expansión de los agregados monetarios. En junio pasado la Base monetaria se expandió en $309.324 millones, y en el último bimestre casi $520.000 millones. Frente a las tasas de inflación las variaciones nominales parecen moderadas, es más, la Base sigue cayendo en términos reales. Pero los agregados monetarios M2 y M3 privados, que además del dinero en poder del público incluye en el primer caso a los depósitos a la vista y en el segundo también a los depósitos a plazo fijo, se aceleraron en el último tiempo a tasas por encima de la inflación (la variación últimos 30 días promedio móvil da 174% y 137% respectivamente, según cálculos del Estudio Broda).