A través de esta normativa, el Gobierno eliminó la potestad del Estado para imponer restricciones a la importación y exportación con fines económicos, con el objetivo de garantizar certeza jurídica a los inversores en el país.
El Gobierno nacional continúa avanzando en la flexibilización de las exportaciones de carne vacuna con el objetivo de fortalecer la presencia de Argentina en el comercio internacional. En este marco, se eliminó una normativa que imponía restricciones al sector.
Se trata del decreto 322/1973, que prohibía la exportación de ganado vacuno en pie destinado a faena para consumo. Esta restricción fue derogada con la publicación del decreto 133/2025 en el Boletín Oficial durante la madrugada.
Según el Ejecutivo, la normativa vigente por más de 50 años otorgaba a la entonces Junta Nacional de Carnes la facultad de autorizar la exportación de ganado vacuno en pie únicamente hacia países limítrofes y Perú. En este contexto, el Gobierno consideró que dicha regulación constituía una restricción a las exportaciones, basada en una política de comercialización de carne vacuna que entraba en contradicción con el decreto N° 70/23, orientado a la desregulación económica.
A través de esta normativa, el Gobierno eliminó la potestad del Estado para imponer restricciones a la importación y exportación con fines económicos, con el objetivo de garantizar certeza jurídica a los inversores en el país.
En ese contexto, se estableció que el Estado Nacional debe “promover y asegurar la vigencia efectiva, en todo el territorio, de un sistema económico basado en decisiones libres, adoptadas en un marco de libre competencia, respetando la propiedad privada y los principios constitucionales de libre circulación de bienes, servicios y trabajo”.
Asimismo, se recordó que una de las primeras medidas de la administración libertaria estableció la “más amplia desregulación del comercio, los servicios y la industria en todo el país”, eliminando cualquier restricción a la oferta de bienes y servicios, así como normativas que distorsionen los precios de mercado, limiten la iniciativa privada o interfieran en la interacción espontánea entre la oferta y la demanda.