La utilización de la capacidad instalada en la industria se ubicó en noviembre en el 57,7%, el registro más bajo desde marzo de 2025. El indicador mostró una fuerte caída frente al 62,3% del mismo mes de 2024 y evidenció un freno significativo de la actividad industrial hacia el cierre del año. El sector textil fue el más afectado, con niveles por debajo del 30%, mientras que la refinación de petróleo encabezó el desempeño con un uso del 86,5%.
De acuerdo con el Centro de Economía Política y Economía del Conocimiento (CEPEC), la capacidad instalada se redujo 3,3 puntos porcentuales respecto de octubre, cuando había alcanzado el 61%. La entidad atribuyó esta baja mensual a una desaceleración marcada de la producción, vinculada a una demanda más débil y a dificultades para sostener niveles elevados de actividad en el corto plazo.
Los sectores que se ubicaron por encima del promedio general fueron refinación del petróleo (86,5%), industrias metálicas básicas (73,3%), papel y cartón (71,2%), alimentos y bebidas (64,2%), productos minerales no metálicos (58,2%) y sustancias y productos químicos (57,8%). En contraste, mostraron niveles inferiores edición e impresión (50,6%), industria automotriz (46,3%), productos del tabaco (44,9%), caucho y plástico (41,0%), metalmecánica excepto automotores (39,9%) y productos textiles (29,2%).
Desde CEPEC señalaron que el desempeño sectorial fue heterogéneo. Mientras algunas actividades mantuvieron niveles elevados de utilización, los rubros más vinculados al consumo interno y a la inversión —como la industria automotriz, la metalmecánica y el sector textil— registraron fuertes caídas interanuales y bajos niveles de uso de su capacidad productiva.
Sector textil: producción paralizada y despidos en aumento
El sector textil volvió a mostrar el peor desempeño industrial. En noviembre, la utilización de la capacidad instalada fue del 29,2%, muy por debajo del 48,2% registrado en igual mes del año anterior. La caída respondió a una fuerte contracción en la producción de tejidos y de hilados de algodón.
Según el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero, la fabricación de tejidos y el acabado de productos textiles se desplomaron 43,9% interanual, mientras que la producción de hilados de algodón cayó 37,1%. A estos datos se suma un informe de la Fundación Protejer, que indicó que la producción textil acumula una caída del 40% frente a 2023. En el segmento de prendas de vestir, la baja fue del 7,7% respecto de 2023 y del 12,1% frente a 2024.
El informe atribuyó gran parte del retroceso al aumento de las importaciones, con un impacto significativo de plataformas extranjeras, principalmente chinas, como Shein y Temu. Esta dinámica también afectó a la industria del calzado, cuya producción se redujo más de un 30% en los últimos dos años.
Las consecuencias ya se reflejan en el empleo. En los últimos días se conoció que la empresa Hilados SA, ubicada en Tucumán, suspendió completamente su producción y dejó en riesgo los puestos de trabajo de 130 empleados. La planta permanecerá paralizada hasta el 28 de febrero debido a la caída de la demanda, manteniendo solo una dotación mínima de unos 15 operarios para tareas de mantenimiento.
