La relación entre Luciano Castro y Griselda Siciliani atraviesa su etapa más delicada desde que se hizo pública la infidelidad del actor, luego de la filtración de audios que lo comprometen con una joven danesa conocida durante su estadía en España. En medio de versiones cruzadas y un fuerte impacto mediático, comenzaron a trascender detalles sobre su estado emocional.
En el círculo cercano del actor sostienen que la relación quedó seriamente dañada y que, al menos por el momento, no existiría margen para una recomposición. La pareja, que había mantenido un perfil bajo desde el inicio del romance, pasó en pocas semanas a ocupar el centro de la agenda mediática del espectáculo, impulsada por la viralización de los audios y la amplificación del caso en redes sociales.
Castro habría mantenido conversaciones privadas en las que expresó un profundo arrepentimiento por lo ocurrido. Personas de su entorno aseguran que atraviesa días de angustia y que se siente responsable por la ruptura del vínculo sentimental: “Me dijo ‘perdí al amor de su vida’, que se mandó una gran cag... Esas fueron las frases”, de acuerdo a testimonios revelados en A la Barbarossa (Telefe).
Por su parte, Griselda Siciliani decidió tomar distancia pública del conflicto. En sus apariciones ante la prensa, la actriz evitó referirse al tema y dejó en claro su postura de no exponer su vida privada. Consultada en reiteradas oportunidades por periodistas, mantuvo una actitud firme y se negó a confirmar o desmentir la separación, remarcando que no habla de su intimidad ni de la de terceros.
La actriz también rechazó pronunciarse sobre los mensajes y audios difundidos, sosteniendo que no tiene intención de alimentar la polémica ni contribuir a la exposición mediática del conflicto. Desde su entorno aseguran que su prioridad es resguardar su vida personal y profesional, y atravesar la situación en un marco de reserva.
El escándalo se desató tras la circulación de fragmentos de conversaciones privadas entre Castro y la joven danesa, que rápidamente se viralizaron y dieron lugar a rumores, memes y debates en redes sociales. A partir de allí, la relación quedó envuelta en versiones de separación, crisis definitiva y distanciamiento emocional.
Mientras el actor enfrenta un momento de fuerte impacto personal y profesional, Siciliani opta por el silencio y el bajo perfil. Por ahora, ambos eligen la reserva como estrategia frente a una situación que, lejos de apagarse, continúa generando repercusiones en el mundo del espectáculo.
