El clásico de los “puestitos”, el infaltable en una parrilla y una de las opciones más elegidas por los argentinos: hoy se celebra el Día Mundial del Chorizo.
Si bien su receta se originó aproximadamente en el siglo XVI en la península ibérica, se cree que la llegada del pimentón, que venía de América, logró darle el toque final al embutido. Tiempo después, Argentina tomaría sus ingredientes principales como referencia para luego imponer sabores propios.
A diferencia del tradicional, el chorizo criollo “argento” no está curado ni ahumado y su preparación se realiza con carne, vino y especias. Después de ello, en un plazo de 24 horas, es embutida y cocinada.
La versatilidad de los chorizos facilita el uso de estos en múltiples recetas. Pueden disfrutarse en aperitivos, platos principales o meriendas; además, bien sea precocida, ahumada o cruda, son una proteína que no se necesita aderezar y que es combinable con cualquier tipo de carbohidrato, para obtener una comida balanceada.
