La crisis del sector yerbatero sumó este viernes un nuevo capítulo de tensión tras la reunión del directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) con productores, realizada en la localidad de Campo Viera. Sin respuestas concretas a los reclamos, los productores resolvieron avanzar con un cese de cosecha por tiempo indeterminado como medida de presión.
El encuentro tuvo lugar en el Salón de Usos Múltiples de la Municipalidad y contó con la participación de asociaciones de productores, cooperativas y representantes de distintos puntos de la provincia, junto a directores titulares y suplentes del INYM por el sector productivo. Allí se expuso el profundo malestar que atraviesa la actividad, marcado por precios de la hoja verde muy por debajo de los costos reales y por la pérdida de facultades regulatorias del organismo.
Según quedó plasmado en el acta de la reunión, los productores resolvieron por mayoría elevar un pedido formal al INYM para que, en un plazo de 14 días hábiles, se convoque a una reunión plenaria del Directorio con la presencia del presidente del Instituto, a fin de definir un precio justo para la yerba mate verde. En paralelo, se dejó expresamente establecido el cese de cosecha hasta tanto no exista una respuesta institucional satisfactoria.
Durante el encuentro, el director por la producción del INYM, Jorge Haddad, reconoció la gravedad del escenario, aunque destacó el espacio de diálogo. “Pudimos conversar y demostrar que estamos escuchando a los productores. Dentro de esta crisis estamos intentando encontrar caminos que nos lleven a una mejora”, señaló. Sin embargo, admitió las actuales limitaciones del organismo: “Con la normativa vigente ya no podemos publicar oficialmente un costo desde la institución, aunque sí lo haremos de manera privada como sector productivo”.
Desde las asociaciones de productores, la evaluación fue más crítica. Diego Petterson, referente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, sostuvo que la reunión dejó en evidencia la falta de herramientas del INYM. “No hay mucha salida. Sabíamos que no iba a haber solución porque hoy el Instituto está prácticamente acéfalo y sin facultades para regular precios como antes”, afirmó. Además, confirmó que el cese de cosecha fue acordado por productores de todas las zonas de la provincia y que la medida ya comenzó a aplicarse de manera parcial.
Petterson detalló la fuerte disparidad en los valores que se pagan actualmente por la hoja verde. “El último precio de referencia era de 411,90 pesos y no se está pagando en ningún lado. En algunas zonas se paga 180, en otras 250, y encima con plazos de pago. Para cubrir los costos hoy necesitamos al menos 600 pesos”, advirtió.
El reclamo también fue acompañado por prestadores de servicios y tareferos. Ramón Leonidas, prestador de la zona centro, fue contundente: “Llegamos a un acuerdo de cese de cosecha. No se va a cosechar mientras el presidente del INYM no nos reciba. Hoy el precio es de 140, 170 o 200 pesos, y ni siquiera en efectivo. Así no se puede seguir”. Además, alertó sobre la situación de los trabajadores rurales: “Están pagando 30 pesos la tarefa cuando debería ser 60. No alcanza ni para el gasoil”.
El acta firmada al cierre del encuentro también incluye el reclamo de recuperar todas las facultades del INYM, especialmente la capacidad de intervenir en la fijación de precios y en los controles de calidad, puntos que los productores consideran centrales para revertir la crisis estructural del sector.
Con la notificación formal al presidente del Instituto, los productores dieron por finalizada la reunión y dejaron en claro que el cese de cosecha ya está en marcha, a la espera de una respuesta institucional que permita destrabar el conflicto. Mientras tanto, la actividad yerbatera ingresa en una nueva etapa de tensión, con impacto directo en toda la cadena productiva de Misiones.
