Una masiva movilización en el corazón de Brasilia terminó este domingo en una escena de pánico y emergencia sanitaria. Un rayo cayó en una manifestación en apoyo al expresidente Jair Bolsonaro y dejó al menos 34 personas heridas, ocho de ellas en estado grave, según informaron medios locales.
El episodio ocurrió en la zona de la Explanada de los Ministerios, cerca de la Plaza do Cruzeiro, donde estaba previsto el cierre de la marcha promovida por el diputado ultraderechista Nikolas Ferreira.
La concentración se desarrollaba bajo intensas lluvias y tormentas eléctricas, cuando una descarga impactó en las inmediaciones del grupo de manifestantes, generando escenas de desesperación, corridas y personas heridas en el suelo.
De acuerdo con el diario Correio Brasiliense, los servicios de emergencia trabajaron durante horas bajo condiciones climáticas adversas para asistir a los heridos y trasladarlos a hospitales cercanos. Varios de los afectados presentaban quemaduras y traumatismos, mientras que al menos ocho fueron reportados en estado crítico.
La movilización formaba parte de una caminata iniciada el lunes pasado en la ciudad de Paracatu, en el estado de Minas Gerais. Ferreira recorrió más de 240 kilómetros junto a seguidores y aliados del exmandatario hasta llegar a la capital, en una convocatoria que buscaba exigir la liberación de Bolsonaro y denunciar lo que consideran una persecución judicial.
Los manifestantes reclamaban la libertad del expresidente, condenado el 11 de septiembre a 27 años y 3 meses de prisión por liderar un complot golpista para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva. Una vez agotadas las instancias de apelación, la Justicia ordenó la ejecución de la sentencia a finales de noviembre, primero en dependencias de la Policía Federal y luego en un complejo penitenciario de Brasilia.
Antes del incidente, Nikolas Ferreira había definido la marcha como una acción para “despertar a la sociedad” en un contexto de fuerte polarización política y con un calendario electoral por delante. También había renovado críticas contra el Supremo Tribunal Federal por las condenas vinculadas a los hechos del 8 de enero de 2023, cuando se produjeron los ataques a las sedes de los tres poderes del Estado.
La movilización, concebida como un acto de "presión política", quedó abruptamente interrumpida por el fenómeno climático extremo que transformó el escenario en una emergencia sanitaria. Las autoridades mantienen el seguimiento médico de los heridos, mientras se evalúan las condiciones de seguridad para futuras concentraciones masivas en la capital brasileña.
