Un informe internacional estima que las pérdidas humanas de ambos bandos alcanzarán esa cifra récord durante la primavera europea. Las filas de Moscú acumulan 1,2 millones de víctimas entre fallecidos, heridos y desaparecidos; las de Kiev, 600 mil.
Las bajas militares en el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania podrían superar el umbral de los 2 millones de personas durante la próxima primavera europea (el otoño en Argentina). Así lo indica un informe publicado este martes por el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), con base en la ciudad de Washington.
El documento detalla que, tras casi 4 años de combates, el ejército ruso registra 1,2 millones de soldados fallecidos. Por su parte, las fuerzas ucranianas se aproximan a los 600 mil efectivos entre muertos, heridos y personal con paradero desconocido.
Estas estadísticas representan las cifras más altas en un enfrentamiento a nivel mundial desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945. El reporte supera incluso los registros históricos de la guerra de Vietnam (1955 a 1975) o el cruento enfrentamiento entre Irak e Irán durante los '80.
Dentro de las filas del Kremlin, la investigación calcula aproximadamente 325 mil víctimas fatales desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. En el bando de Kiev, los fallecimientos en combate oscilan entre 100 mil y 140 mil integrantes de sus fuerzas armadas. El laboratorio de ideas atribuye el alto índice de mortalidad ruso a tácticas deficientes y a la falta de operaciones conjuntas efectivas. A pesar de la superioridad numérica, Moscú apenas tomó un 1,5% del territorio vecino desde el comienzo de 2024.
Actualmente, las tropas invasoras controlan cerca del 20% del suelo ucraniano con avances diarios de apenas 20 a 70 metros. Esta situación se da en un contexto de desgaste extremo para ambas naciones involucradas en la disputa territorial.
