Este martes 17 de febrero de 2026 se producirá un eclipse solar anular, el fenómeno astronómico conocido como “anillo de fuego”. Ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, pero al encontrarse cerca de su apogeo no logra cubrir completamente el disco solar, dejando visible un aro luminoso en su contorno.
A qué hora comienza
Según datos técnicos difundidos por el Servicio de Hidrografía Naval (SHN), el evento se iniciará a las 9:56 (Tiempo Universal, UT) y finalizará a las 14:27 UT. La fase máxima de anularidad —cuando el anillo se observa con mayor intensidad— se registrará entre las 11:42 y las 12:41 UT, con una duración aproximada de dos minutos.
Dónde podrá verse
La franja principal de anularidad tendrá un corredor de unos 616 kilómetros de ancho y atravesará mayormente regiones remotas de la Antártida, lo que dificultará su observación presencial masiva.
Sin embargo, en algunas zonas habitadas se podrá apreciar de manera parcial:
- Isla Rey Jorge (Shetlands del Sur): el oscurecimiento alcanzará el 83% alrededor de las 10:12 (hora local).
- Ciudad del Cabo (Sudáfrica): el fenómeno será visible a las 06:17 (hora local), con un 11% del Sol cubierto.
- Punta Arenas (Chile): se registrará un 5% de cobertura a las 21:08 (hora local), poco antes del atardecer.
- En el sur de África y el extremo sur de la Patagonia sudamericana, el oscurecimiento será parcial y variable, con valores que podrían alcanzar hasta un 40% según estimaciones.
Recomendaciones para observarlo
A diferencia de un eclipse total, durante un eclipse anular la luz solar nunca desaparece por completo. Por eso, organismos internacionales y especialistas advierten que es imprescindible utilizar gafas certificadas para eclipses o filtros solares adecuados para evitar daños oculares permanentes. Mirar el Sol sin protección, incluso durante una cobertura parcial, puede provocar lesiones irreversibles en la vista.
Debido a que la mayor parte del recorrido atraviesa zonas aisladas, aún no se confirmó oficialmente si habrá transmisiones en vivo desde el punto de máxima anularidad.
