Un momento de extrema imprudencia fue registrado este martes en las pasarelas de la Garganta del Diablo, en el Parque Nacional Iguazú. Un adulto alzó a un bebé por encima de la baranda de seguridad, sosteniéndolo en el aire a pocos metros del salto de agua, mientras otra persona tomaba fotografías.
La escena fue captada por turistas que se encontraban en el lugar y expresaron su preocupación por el riesgo al que fue expuesto el niño.
Las pasarelas y barandas están diseñadas para evitar accidentes en una zona de fuerte caudal y permanente circulación de visitantes.
