El salario que solicitan quienes buscan empleo en Argentina registró en febrero un incremento del 3,3% y superó los $1.755.866 mensuales, según el último informe de Bumeran. Se trata de un repunte luego de dos meses consecutivos de caída en las expectativas salariales.
La suba se ubicó levemente por encima de la inflación mensual, que fue del 2,9%, lo que refleja una moderada recuperación en el poder de negociación de los postulantes. Sin embargo, en la comparación interanual, los salarios pretendidos crecieron 22,9%, por debajo del 33,1% acumulado de inflación, evidenciando una pérdida frente al avance de los precios.
Desde el sector explican que este comportamiento responde tanto a una revalorización de las habilidades profesionales como a la necesidad de ajustar las expectativas al costo de vida actual.
Diferencias según experiencia
El relevamiento muestra una marcada brecha según el nivel de experiencia. Los puestos de supervisión y jefatura lideran con pretensiones que alcanzan los $2.584.462 mensuales, seguidos por los perfiles semi senior y senior, con $1.751.637, y los junior, con $1.307.752. Esto confirma que la experiencia continúa siendo un factor clave en la definición salarial.
Sectores mejor y peor pagos
Entre los rubros con mayores aspiraciones salariales se destacan áreas como planeamiento económico-financiero, donde los cargos jerárquicos rondan los $4.750.000, y la ingeniería metalúrgica, con valores cercanos a los $3.250.000 para perfiles semi senior y senior. También sobresalen los roles de liderazgo de proyectos, con cifras en torno a los $3.500.000.
En el extremo opuesto, los salarios más bajos se registran en mantenimiento y limpieza, con pedidos cercanos a los $837.500 en niveles iniciales, el telemarketing, con alrededor de $950.000, y el sector de enfermería, donde los cargos jerárquicos rondan los $1.500.000.
Brecha de género
El informe también refleja diferencias en las pretensiones según género. En promedio, los hombres solicitaron $1.797.320, mientras que las mujeres pidieron $1.658.950, lo que representa una brecha del 8,34%. Esta diferencia se amplía en los niveles más altos, alcanzando cerca del 20% en posiciones de jefatura.
Un mercado en reacomodamiento
El aumento registrado en febrero marca un intento de recomposición tras meses de ajuste, aunque todavía sin lograr recuperar terreno frente a la inflación. En este contexto, el mercado laboral atraviesa un proceso de reacomodamiento, en el que las expectativas salariales buscan equilibrarse entre la valorización profesional y la presión constante del costo de vida.
