La intendenta interina de Caraguatay, Norma Graciela Gularte, dispuso el desplazamiento de la directora de Acción Social, Nancy Lezcano, en el marco de una serie de decisiones que generaron tensión política e incertidumbre en la administración local. La medida se da tras la licencia del jefe comunal Mario Peyer, denunciado por abuso sexual.
Según se informó, la salida de Lezcano se enmarca en “cambios estructurales” dentro del municipio. Sin embargo, la exfuncionaria cuestionó el procedimiento, aseguró que no recibió explicaciones claras y denunció irregularidades en su notificación, afirmando que continuará en funciones.
En paralelo, desde el Concejo Deliberante manifestaron preocupación por el clima interno y advirtieron sobre posibles nuevos desplazamientos de personal. En ese contexto, los ediles avanzan con medidas para resguardar la estabilidad laboral de los trabajadores municipales.
La situación institucional comenzó a impactar también en los servicios. En los últimos días, la Municipalidad confirmó la interrupción de la recolección de residuos por problemas operativos, lo que derivó en acumulación de basura en distintos sectores de la localidad.
Mientras tanto, también circulan versiones sobre posibles incorporaciones de personas vinculadas a la actual conducción, lo que suma ruido al proceso de reorganización interna. Con la investigación judicial en curso y un escenario político abierto, en Caraguatay crece la incertidumbre tanto en la gestión como entre los trabajadores municipales.

