En el marco del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, Posadas fue escenario de una movilización este martes por la mañana. Desde temprano, una importante cantidad de personas se concentró sobre avenida Mitre, casi Buenos Aires, para sumarse a la convocatoria. Con carteles, banderas y pancartas, organizaciones sociales, espacios políticos y vecinos participaron de una jornada atravesada por la memoria colectiva.
La columna avanzó por distintos puntos del microcentro, pasando por lugares que funcionaron como centros clandestinos de detención entre 1974 y 1983, como el ex Servicio Administrativo de Policía, la sede de la Policía Federal y el CEP N°4. En cada sitio se realizaron intervenciones alusivas, con relatos que reconstruyeron lo ocurrido en esos espacios.
El recorrido concluyó en la plaza 9 de Julio, donde se desarrolló el acto central. Durante el cierre, se escucharon consignas contra la impunidad y cuestionamientos a políticas actuales, en una jornada atravesada por el reclamo de memoria, verdad y justicia.
Ramón Alfredo Vázquez, ex preso político, compartió su experiencia personal atravesada por la represión estatal en declaraciones a Códigos. “El 24 de marzo del 76 fue lo peor que le pudo haber pasado a nuestro país. Nuestra patria fue tomada por el golpe cívico-militar, fue el comienzo de la destrucción. Yo fui encarcelado, torturado, mi familia perseguida, pero lo que nos hicieron a nosotros es mínimo al lado de lo que le hicieron al pueblo argentino”, relató.

Además, profundizó sobre las consecuencias estructurales que dejó ese período. Señaló que durante la dictadura se produjo una fuerte pérdida de derechos laborales y un deterioro general de la sociedad, junto con el inicio de un proceso de endeudamiento externo que, según indicó, aún condiciona el desarrollo del país.
En ese sentido, vinculó aquellos hechos con la actualidad y planteó su preocupación. “Hay que conmemorar esta fecha para que nunca más suceda de esa manera, porque hoy está pasando de otra forma. Me preocupa qué país le vamos a dejar a nuestros hijos y nietos. Hay planes para salir adelante, pero si no hay conciencia, esto se repite con otras herramientas”, sostuvo.
“La dictadura exterminó a quien pensaba distinto”
Por su parte, la periodista Mariquita Torres, quien escribió un libro sobre la dictadura y vivió de cerca el proceso militar debido a que un familia estuvo varios años como preseo político, analizó el sentido de la conmemoración en el escenario actual. “Es dolorosa esta fecha, pero más aún ver que estamos atravesando un momento de muchísima fragilidad democrática, con políticas económicas que se parecen demasiado a las que impuso la dictadura”, afirmó.
También cuestionó la interpretación que equipara responsabilidades entre distintos actores. “Acá no hubo una guerra, hubo una decisión de exterminar a todo aquel que pensara distinto. Cuando llegó el golpe, los grupos armados ya estaban desarticulados. Las víctimas fueron jóvenes, trabajadores, estudiantes, una generación que quisieron borrar para imponer un modelo”, explicó.
Finalmente, evocó su vivencia personal durante aquellos años y el rol de los organismos de derechos humanos. “Yo tenía 16 años, fui parte de ese tiempo. Siento que los 30.000 desaparecidos son mis propios hermanos. Las madres y abuelas nos empujaron a seguir, a no quedarnos en silencio. Nos enseñaron a resistir y a reconstruirnos en medio de tanto dolor”, concluyó.




