El paro de colectivos iniciado en la madrugada de este jueves generó fuertes complicaciones en Misiones, especialmente en el área metropolitana de Posadas, Garupá y Candelaria, donde numerosos usuarios quedaron varados en paradas y terminales ante la falta de unidades. La medida, impulsada por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), responde a demoras en el pago de salarios y se mantendría durante el viernes sumando una segunda jornada de medida de fuerza.
En la capital provincial, el impacto fue inmediato y contundente. Desde las primeras horas, la mayoría de las líneas dejó de circular y el servicio quedó prácticamente paralizado.
A lo largo de la jornada, el conflicto no encontró solución y la incertidumbre se mantuvo entre los usuarios. Desde el gremio ratificaron la continuidad de la protesta y endurecieron la postura frente a la falta de respuestas. “Hasta que no se pague el último centavo no se levanta”, afirmó el secretario general de la UTA en Misiones, Horacio Álvez, al referirse a la deuda salarial que se arrastra desde noviembre hasta los haberes de marzo.
El dirigente también advirtió que el servicio difícilmente se normalice en el corto plazo. “Siguen, seguro mañana tampoco habrá, salvo que aparezca el dinero”, sostuvo, remarcando que hasta el momento no se concretaron los depósitos adeudados. La medida de fuerza, en principio por 24 horas, podría extenderse si no hay avances.
En el interior provincial, el funcionamiento fue dispar según la adhesión de cada empresa, con localidades donde el servicio se mantuvo y otras con interrupción total. No obstante, el mayor impacto se concentró en el área metropolitana, donde la falta de transporte complicó la movilidad durante todo el día y amenaza con repetirse en las próximas horas si no se resuelve el conflicto salarial.
