viernes, abril 10, 2026

La mora en hogares cuadruplicó niveles de 2024 y alcanzó el 11,2% en febrero

La morosidad de los hogares volvió a aumentar en febrero y alcanzó el 11,2%, profundizando una tendencia que ya lleva 16 meses consecutivos en alza. El dato, elaborado por la consultora 1816 en base a información del Banco Central (BCRA), muestra un deterioro sostenido en la capacidad de pago de las familias, en un contexto de tasas de interés elevadas, caída del poder adquisitivo y una recuperación económica desigual.

En comparación con fines de 2024, cuando la mora se ubicaba en torno al 2,5%, el nivel actual más que se cuadruplicó, alcanzando valores que no se registraban desde principios de los años 2000. En enero había sido del 10,6%, lo que confirma una aceleración reciente del fenómeno.

A nivel general, el sistema también mostró un leve empeoramiento: la morosidad de las empresas pasó del 2,8% al 2,9%, mientras que el total del sector privado subió del 6,4% al 6,7%.

Deterioro del ingreso y presión sobre el crédito

El incremento de la mora se da en un escenario en el que algunos indicadores de actividad muestran repunte, pero con una distribución desigual del crecimiento. Los salarios privados registrados acumulan cinco meses de caída y se ubican en su nivel más bajo en un año y medio, mientras que el desempleo alcanzó el 7,5% en el último trimestre de 2025, el valor más alto desde la pandemia.

Además, la suba de la morosidad es generalizada en el sistema financiero, ya que se verificó en 28 de las 30 principales entidades, lo que refuerza la idea de que se trata de un problema estructural y no de situaciones puntuales.

A esto se suma un cambio en la matriz productiva: sectores como agro, energía y minería sostienen el crecimiento, mientras que rubros intensivos en empleo como industria, construcción y comercio continúan en retracción, afectando directamente los ingresos de los hogares.

En este contexto, la industria manufacturera cayó 8,7% interanual en febrero, con un retroceso acumulado del 6% en el primer bimestre de 2026. Entre los sectores más golpeados se destacan el automotriz (-24%), maquinaria y equipo, y el textil.

Tasas altas y mayor impacto en el crédito no bancario

El costo del financiamiento sigue siendo un factor clave. Aunque la tasa de referencia ronda el 20%, los préstamos personales mantienen niveles mucho más altos. Según 1816, la tasa nominal anual a 30 días se ubica cerca del 70%, lo que implica una tasa efectiva cercana al 100%, sin contar el costo financiero total (CFT), que es aún mayor.

La situación es más crítica en el sistema no bancario. Allí, la morosidad de los hogares alcanzó el 29,9% en febrero, con un fuerte aumento respecto del mes anterior. Este segmento, que incluye financieras y billeteras virtuales, tiene un peso cercano al 17% del crédito total a familias, pero impacta con mayor fuerza en los sectores de menores ingresos debido a sus condiciones más exigentes.

En este escenario, la suba de la morosidad se consolida como una señal de alerta sobre la fragilidad del consumo y los ingresos, en una economía donde el acceso al crédito continúa encarecido y cada vez más restrictivo para amplios sectores de la población.

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