En Data Urbana recorremos el viaducto internacional por el que circulan 6 millones de personas por año y es el segundo cruce más transitado del país.
El 2 de abril de 1990 se habilitó el puente internacional San Roque González de Santa Cruz y actualmente es el segundo paso más importante de la Argentina. Une a Posadas con la ciudad paraguaya de Encarnación.
Su proceso de construcción se extendió desde 1983 hasta 1990, tiene una longitud de 2.250 metros, que contempla un tramo sobre el canal de navegación de 520 metros.

Es un viaducto atirantado mixto, disponible tanto para vehículos como para trenes. Para su estructura se empleó hormigón prensado con dovelas premoldeadas y sustentación mediante obenques. Además, su infraestructura contempla sistema de luz de 330 metros y dos laterales de 115 metros cada una.
Esta iniciativa fue ejecutada como una obra complementaria a la represa binacional Yacyretá. Se trató de una compensación por las zonas inundadas debido a la construcción de la central hidroeléctrica.
Por su complejidad técnica y relevancia, la obra fue destacada con el Premio Internacional Puente de Alcántara a la obra pública.

Según registros migratorios, durante el 2025 cruzaron casi 6 millones de personas. El volumen no solo refleja la intensa relación comercial entre la capital misionera y la segunda ciudad más importante del vecino país, sino que posiciona al puente como eje del intercambio fronterizo entre el sur de Paraguay y el nordeste argentino.
Su nombre refleja la hermandad, la historia y la idiosincrasia entre ambas ciudades. San Roque González de Santa Cruz fue un sacerdote jesuita paraguayo y fundador de varias reducciones en la región del Río de la Plata, incluyendo a Posadas y Encarnación. En 1988 se convirtió en el primer santo paraguayo, fue canonizado por el Papa Juan Pablo II y se lo reconoce por su labor evangelizadora entre los guaraníes.

