Dos mujeres que financiaron la compra de un departamento del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aseguraron ante la Justicia que el funcionario todavía debe 70.000 dólares más intereses, en el marco de la causa que investiga un presunto enriquecimiento ilícito.
Se trata de Graciela Molina de Cancio y Victoria Cancio, quienes prestaron declaración como testigos ante el fiscal federal Gerardo Pollicita en los tribunales de Comodoro Py. Ambas ratificaron haber otorgado un préstamo privado —no bancario— por 100.000 dólares en noviembre de 2024, destinado a la compra de un inmueble ubicado sobre la avenida Asamblea, frente al Parque Chacabuco.
Durante sus testimonios, confirmaron que el acuerdo contempla cuotas mensuales vigentes y un vencimiento final previsto para noviembre de este año. Además, indicaron que el crédito fue pactado con una tasa anual del 11%, con un aporte de 85.000 dólares por parte de Molina y 15.000 dólares por Cancio.
La investigación judicial busca determinar si las prestamistas —ambas integrantes de la Policía Federal— contaban con la capacidad económica suficiente para otorgar ese financiamiento, así como reconstruir la trazabilidad de los fondos utilizados en las operaciones vinculadas al funcionario.
En paralelo, la escribana Adriana Nechevenko, quien intervino en la certificación de las firmas tanto de este inmueble como de otra propiedad en Exaltación de la Cruz, sostuvo que no existieron préstamos en efectivo y afirmó que las operaciones se realizaron dentro de un marco “normal”, sin “irregularidad”. Según su versión, la compra se estructuró como un pago en cuotas entre privados, más que como un crédito tradicional.
La causa continuará con nuevas declaraciones: para el miércoles 15 está prevista la comparecencia de otras dos acreedoras, mientras que en los últimos días también prestó testimonio por videollamada el exfutbolista Hugo Morales, anterior propietario del departamento antes de su venta a las actuales prestamistas.
