En medio de un escenario complejo en el sistema de atención médica, el presidente del IPS, Lisandro Benmaor, analizó el impacto de la coyuntura nacional y destacó el rol de la obra social provincial junto al sistema público para sostener la cobertura, incluso ante una demanda en aumento.
Benmaor sostuvo que la situación actual responde a factores estructurales y decisiones tomadas por la presidencia de Javier Milei. “La crisis que atraviesa la salud en general es de público conocimiento. PAMI es un reflejo de cuestiones históricas y de una mala administración en el sistema sanitario”, señaló. Sin embargo, remarcó que en Misiones existe previsibilidad y continuidad en políticas públicas que permiten sostener la atención: “Hay un proyecto que viene hace muchos años dando resultados y eso nos posibilita seguir brindando todas las prestaciones”.
El titular del IPS explicó que, si bien la crisis impacta en todos los sectores, la provincia logró amortiguar el efecto mediante planificación y prioridades claras. “Somos también damnificados porque es una situación transversal a todos los organismos, pero con estrategias inteligentes y una prioridad absoluta en patologías graves, crónicas y de alto costo, seguimos dando respuestas”, afirmó.
En ese sentido, detalló el volumen y la complejidad de los casos que afronta la obra social. “Tenemos alrededor de 60 ingresos mensuales de pacientes oncológicos, múltiples trasplantes en curso, como uno renopancreático, y situaciones muy sensibles, como un niño de tres años trasplantado de corazón que está por regresar a la provincia”, indicó. Además, mencionó derivaciones urgentes: “Recientemente trasladamos en avión sanitario a un paciente a Rosario por un posible trasplante hepático”.
Enfermedades graves y costosas, la prioridad
El funcionario puso el foco en el enorme costo que implican determinadas enfermedades y la imposibilidad de afrontarlas de manera individual.
“La obra social prioriza patologías que serían impagables para cualquier familia. Un paciente con hemofilia puede requerir entre 20 y 30 millones de pesos mensuales según la medicación”, explicó, y sumó otros cuadros de alta complejidad como esclerosis múltiple, fibrosis quística, trasplantes y tratamientos oncológicos.
Personas dejan prepagas para pasarse al IPS
Benmaor advirtió también sobre cambios en el comportamiento de los usuarios del sistema. “Hay muchas personas que están dejando prepagas o que cuentan con doble cobertura y se vuelcan a la obra social provincial o a la salud pública”, expresó. Esta situación, según señaló, incrementa la presión sobre hospitales y centros asistenciales: “Vemos establecimientos colapsados por la cantidad de gente que busca reducir gastos”.
A pesar de ese escenario, valoró el nivel del sistema público en la provincia. “Hoy la salud pública en Misiones es de excelencia, con tecnología avanzada, infraestructura adecuada y un capital humano extraordinario. Antes se la veía como última opción, hoy es una alternativa prioritaria para la población”, sostuvo.
Finalmente, el presidente del IPS reflexionó sobre el impacto económico en la vida cotidiana. “La gente está recortando incluso en cuestiones esenciales, y la salud no queda afuera”, indicó. Sin embargo, subrayó su importancia central: “Cuando uno está sano puede tener muchos problemas, pero cuando aparece una enfermedad, pasa a ser el problema”.
