Una serie de mensajes intercambiados entre dos estudiantes del Instituto Juan Pablo II de Puerto Rico encendió las alarmas y derivó en un fuerte despliegue policial. La investigación avanzó rápidamente y terminó con procedimientos en viviendas vinculadas, donde se encontraron armas de fuego y otros elementos que profundizaron la preocupación.

Según los primeros datos el intercambio se dio a través de WhatsApp y contenía referencias a un posible ataque dentro de la institución. En los mensajes, uno de los involucrados planteaba iniciar la agresión en el nivel primario y continuar en la secundaria, incluso mencionando motivos banales como el enojo con un niño. La gravedad del contenido encendió las alertas y motivó la intervención de la Justicia.
Durante los procedimientos, efectivos policiales incautaron un revólver, un pistolón y municiones en una de las viviendas vinculadas a los menores. Además, se detectó la existencia de una especie de “tablero de planificación” donde se habrían organizado los detalles del supuesto ataque, lo que reforzó la hipótesis de una amenaza concreta.
En el marco de la investigación, uno de los adolescentes intentó relativizar lo ocurrido al señalar que se trataba de una broma. Sin embargo, ante la seriedad de los elementos encontrados, la causa avanzó de oficio y quedó bajo análisis judicial, con intervención de las autoridades correspondientes por tratarse de menores de edad.
También se procedió al secuestro de teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos, además de dos armas de fuego y municiones, pertenecientes al dueño de casa, las cuales serán sometidas a peritajes correspondientes en el marco de la investigación.

Asimismo, se adoptaron medidas preventivas con intervención de organismos especializados, garantizando el resguardo de los derechos de los involucrados y el acompañamiento institucional necesario. En todos los casos detectados, se trabaja con un abordaje interdisciplinario, articulando acciones entre áreas especializadas, la comunidad educativa y las familias.
En este sentido, personal de la División Cibercrimen y de la Policía Comunitaria continúa desarrollando tareas coordinadas para la prevención y el seguimiento de este tipo de situaciones.
El episodio se da en un contexto de creciente preocupación por situaciones similares en la provincia. En los últimos días, se desplegaron operativos preventivos con presencia policial en más de 20 escuelas de Misiones tras la aparición de mensajes intimidatorios, lo que refleja un escenario de alerta en el ámbito educativo.
Las fuerzas de seguridad mantienen el monitoreo y refuerzan las medidas de prevención mientras avanzan las investigaciones. Desde distintos sectores insisten en la importancia de actuar con responsabilidad frente a este tipo de situaciones y canalizar cualquier información por vías oficiales para evitar generar mayor alarma social.

