El deterioro del poder adquisitivo y la pérdida de ingresos frente a la inflación impulsaron un aumento del endeudamiento en los hogares argentinos. Según un relevamiento de la consultora Focus Market, seis de cada diez familias registran actualmente algún tipo de deuda.
El estudio, realizado sobre 2.670 viviendas y complementado con datos de la Encuesta Permanente de Hogares y del Banco Central de la República Argentina, estimó que las familias acumulan compromisos por más de $39 billones. De ese total, $32,1 billones corresponden a deuda bancaria y $6,9 billones a deuda no bancaria.
El informe también detectó un cambio en el perfil del endeudamiento. En 2023 predominaban los compromisos no bancarios, pero hacia 2026 creció el peso del crédito formal. Actualmente, la deuda bancaria alcanza al 55,1% de los hogares, mientras que la no bancaria se ubica en el 59%.
En términos de montos, la deuda bancaria promedio por hogar endeudado asciende a $5.702.809, mientras que la no bancaria promedia $1.149.431. En relación con los ingresos, el endeudamiento pasó de representar 1,43 salarios registrados en 2023 a 3,46 salarios en enero de 2026.
El crédito también ganó participación en la economía. De acuerdo con datos del Banco Central, el stock de préstamos al sector privado llegó al 13,6% del PBI en enero de 2026, más del doble del nivel registrado a fines de 2023, impulsado principalmente por el financiamiento a los hogares.
Sin embargo, este crecimiento estuvo acompañado por un deterioro en la capacidad de pago. La cartera irregular pasó de 2,7% en enero de 2025 a 10,6% en enero de 2026. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito mostraron fuertes subas en los niveles de mora, mientras que los créditos hipotecarios se mantuvieron estables.
El incremento del endeudamiento comenzó a tener impacto en el ámbito legislativo. Según el informe, existen alrededor de 18 proyectos en el Congreso que proponen mecanismos de moratoria y reestructuración de deudas para hogares con dificultades financieras.
