La heladería emblemática, con más de 45 años de trayectoria, desactivó sus sucursales frente a la plaza 9 de Julio y el Shopping de Posadas, en el marco de una reestructuración que incluye la reducción de horarios en sus locales restantes.
La crisis económica nacional sigue golpeando al comercio posadeño. Esta vez, Polaris, una de las heladerías más tradicionales de la capital misionera, decidió cerrar dos de sus sucursales ubicadas en pleno microcentro: una frente a la plaza 9 de Julio y otra dentro del Shopping Posadas.
La caída del consumo, la fuerte baja en las ventas y el aumento sostenido de los costos operativos fueron los principales factores que desequilibraron las finanzas de la empresa, obligándola a reducir su presencia en la ciudad. Además del cierre de esos dos puntos de venta, la firma anunció una reestructuración del resto de sus locales, que funcionarán con horarios reducidos tanto en atención al público como en carga laboral.
En carteles colocados en las puertas de los locales clausurados, la empresa expresó: "Después de más de 45 años creciendo con la ciudad, seguimos haciendo lo que siempre hicimos: adaptarnos a los distintos escenarios, mirando hacia adelante". Y agregaron que, en esta nueva etapa, decidieron reorganizar sus operaciones en el centro para "enfocarnos en formatos más eficientes y alineados a las nuevas formas de consumo".

