Un procedimiento policial realizado durante la madrugada de este domingo en El Soberbio expuso una grave situación de vulnerabilidad familiar, luego de que efectivos detuvieran a un hombre que conducía alcoholizado junto a sus seis hijos menores de edad. En medio del operativo, una agente policial que es madre lactante asistió y amamantó a un bebé de apenas cinco meses que lloraba de hambre.
El hecho ocurrió cerca de las 4 de la mañana sobre la Ruta Provincial 2, a la altura del kilómetro 12, donde efectivos interceptaron un Fiat Uno conducido por un hombre de 29 años.
Al identificarlo, los uniformados constataron que presentaba signos evidentes de ebriedad, mientras dentro del vehículo viajaban seis menores de entre 1 y 8 años, incluido un lactante de cinco meses. Según indicaron fuentes policiales, varios de los niños se encontraban llorando y alterados por la situación.

Ante el cuadro de vulnerabilidad, los efectivos priorizaron la contención inmediata de los menores. Fue en ese contexto que una integrante del operativo, que además es madre lactante, decidió asistir al bebé alimentándolo debido a que no dejaba de llorar.
De acuerdo con las primeras averiguaciones, el hombre habría estado consumiendo alcohol en el domicilio familiar y, tras un episodio de conflicto, la madre de los niños abandonó la vivienda por temor. Posteriormente, el conductor salió en el vehículo junto a los menores con la aparente intención de buscarla, hasta ser interceptado durante el control vial.
El examen médico confirmó que el conductor estaba bajo los efectos del alcohol, por lo que fue detenido preventivamente y el automóvil quedó retenido.
Por disposición de la Defensoría de Menores del Juzgado de Familia de San Vicente, los niños quedaron bajo resguardo de su madre. Más tarde, la mujer presentó una denuncia por violencia de género y solicitó asistencia social, con intervención del Área de la Mujer, Niñez y Adolescencia y organismos municipales.

