La fragilidad del consumo se profundizó en abril marcado por caídas en las compras de alimentos y en supermercados mientras crece el peso del pago de impuestos y servicios en los gastos mensuales.
Con la nueva merma en el consumo durante el cuarto mes del año, el gasto de las familias quedó un 18% por debajo del promedio de 2023, según precisó un informe de la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.
Los consumos de los clientes del banco con tarjetas de crédito y débito junto con los gastos de la billetera Cuenta DNI volvieron a retroceder en abril pese a una leve desaceleración en el ritmo de caída interanual, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
De esta manera, el análisis hizo hincapié en que la tendencia a la baja del consumo iniciada en 2023 se mantiene marcadamente visible, sin que el gasto logre recuperarse del ajuste macroeconómico dispuesto a principios de 2024.
El informe coincidió con las advertencias de otras mediciones, al señalar que “sigue creciendo significativamente el pago de impuestos y servicios mientras que continúa cayendo de manera alarmante el de supermercados y alimentos”.
En este sentido, el Observatorio de Tarifas y Subsidios IIEP a cargo de la UBA-Conicet, reveló que en marzo el costo promedio de los servicios públicos para un hogar del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sin subsidios, se disparó 17,5% en mayo al ascender a $249.834.
En paralelo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó recientemente que el consumo, durante marzo, en supermercados cayó 5,1% interanual, en autoservicios mayoristas bajó 7,2% respecto al mismo mes de 2025 y en shoppings retrocedió 13,3% en relación al tercer mes del año pasado.
Al analizar este comportamiento, el banco bonaerense hizo referencia a “la magra coyuntura a la que se encuentra expuesto el ingreso disponible de las familias” remarcando que “cuando crece el pago de impuestos y servicios ante una presión de las obligaciones y cae el de las compras en supermercados y alimentos, más allá del peso de la inflación mensual, en gran medida, las familias tienden a enfrentar una mayor restricción presupuestaria”.
Así queda evidenciado en la constante caída del ingreso disponible de los argentinos, que es lo que sobra tras pagar gastos fijos, a raíz de que los precios de los servicios y gastos obligatorios aumentan a un ritmo superior al de la inflación general. Mientras que en marzo la inflación se ubicó en el 3,4%, los gastos fijos treparon al 5,1%, según expuso un informe de Equilibra.
El reporte del Banco Provincia detalló que “en el total del gasto realizado con productos bancarios, en valores constantes, el pago de obligaciones tributarias y de servicios públicos aumentó su participación en el total desde 3,8% hasta 4,9% durante el último año”.
