Los concursos preventivos de acreedores registraron un fuerte aumento durante el último año y encendieron las alarmas en el sector productivo. Según datos relevados por Industriales Pymes Argentinos (IPA), las aperturas de estos procesos judiciales crecieron 131,7% en la Ciudad de Buenos Aires, reflejando el deterioro financiero que atraviesan numerosas empresas.
De acuerdo con el informe, durante 2025 se iniciaron 190 concursos preventivos, frente a los 82 registrados en 2023, lo que representa más del doble de los casos en apenas dos años. La situación incluso superó los niveles observados durante la pandemia, cuando se habían contabilizado 106 procesos concursales.
La tendencia no solo se mantuvo sino que se profundizó durante los primeros meses de 2026. Entre febrero, marzo y abril ya se abrieron 92 concursos preventivos, una cifra que se acerca rápidamente al total anual registrado en varios de los últimos años.
Desde la entidad advirtieron que el ritmo de crecimiento de estos expedientes podría convertir a 2026 en uno de los períodos más críticos para el entramado empresarial argentino. El dato resulta especialmente preocupante porque, según señalaron, en apenas el primer trimestre judicial del año ya se acumularon más concursos que los registrados de forma individual en cada uno de los años comprendidos entre 2021 y 2024.
Más empresas en crisis y una creciente presión sobre los tribunales
El incremento de los concursos preventivos refleja las dificultades que enfrentan muchas compañías para sostener su actividad y cumplir con sus compromisos financieros. Este mecanismo judicial permite a las empresas intentar reorganizar sus deudas y evitar la quiebra.
El informe también sostiene que la crisis empresarial se desarrolla en paralelo a una fuerte reducción del tejido productivo. Según los datos difundidos, entre noviembre de 2023 y comienzos de 2026 habrían dejado de operar 24.437 empresas en todo el país.
Además, se advirtió sobre un escenario de capacidad ociosa superior al 40%, situación que impacta en la actividad industrial y limita las posibilidades de recuperación de numerosos sectores productivos.
Los especialistas remarcaron que el crecimiento sostenido de los concursos preventivos no solo refleja problemas financieros empresariales, sino que también genera una creciente carga sobre el sistema judicial comercial, que enfrenta un volumen cada vez mayor de expedientes vinculados a procesos de crisis y reestructuración de compañías.
