El presidente Javier Milei expresó que "es altamente probable" que el papa León XIV visite Argentina en noviembre. La fecha fue ratificada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien viene de dar un crítico discurso en el Tedeum del 25 de Mayo este lunes en la Catedral. "Las posibilidades son muy ciertas y muy posibles", planteó el dirigente eclesiástico.
"Es altamente probable. Salvo alguna desgracia, la gestión del canciller Pablo Quirno permitió cerrar posiciones y es muy probable que tengamos la dicha de tenerlo en noviembre aquí en Argentina", señaló el mandatario este martes en diálogo con Radio Mitre.
A su vez, García Cuerva, en conversación con Infobae, habló en el mismo sentido y manifestó: "Creo que tenemos que ser prudentes y esperar la confirmación de la Santa Sede. Las posibilidades son muy ciertas y muy posibles".
Javier Milei sobre las críticas de Jorge García Cuerva: "Él da su opinión y es absolutamente válida"
Milei buscó quitarle dramatismo a las críticas del arzobispo de Buenos Aires en su homilía del lunes y evitó la confrontación. "No me sentí ofendido para nada, entiendo la lógica del debate, además lo hace de manera educada, no tengo nada de qué quejarme. Abre un diálogo y un debate, me parece que eso es supervalioso", subrayó.
"Él da su opinión y es absolutamente válida. Hay posiciones, me parece interesante, positivo y constructivo que una autoridad religiosa trate de mediar en esta situación donde claramente la discusión es bastante fuerte y áspera entre los que proponemos el cambio y los que se resisten al cambio, y muchas veces hay una parte que no juega limpio", destacó.
Durante su discurso emitido frente a la cúpula del Gobierno, García Cuerva remarcó que "nadie es descartable, nadie es desechable, todos somos importantes", y enumeró entre los sectores más golpeados a "los abuelos, los niños, los enfermos, las personas con discapacidad, los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, los trabajadores informales y precarizados".
Uno de los pasajes más fuertes de la ceremonia estuvo centrado en el llamado al acuerdo político y al fin de la polarización. “Basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo, como nos decía el papa Francisco”, afirmó.
En otra crítica al clima político y social actual, advirtió: “La sombra de una nube de desmembramiento social se asoma en el horizonte mientras diversos intereses juegan su partida ajenos a las necesidades de todos. El sálvese quien pueda no es más que la expresión de un individualismo cruel que rompe los vínculos de fraternidad y descomponen a la nación porque terminamos siendo solo una suma de individuos, en un mismo territorio, donde cada uno piensa en sí mismo y en su propio bienestar”.
