miércoles, junio 10, 2026

Se profundiza la crisis industrial: cerraron 1.800 pymes y se perdieron 45.000 empleos

El fuerte repunte registrado en marzo habría quedado como un episodio aislado dentro de una economía que aún exhibe dificultades para consolidar una recuperación sostenida. Indicadores oficiales y privados anticipan que la actividad económica volvió a perder dinamismo en abril, con retrocesos en la industria y señales de menor consumo.

Uno de los sectores más afectados continúa siendo el industrial. De acuerdo con datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la actividad manufacturera registró en abril una caída del 2,1% respecto de marzo, una baja interanual del 2,8% y acumula un retroceso del 2,4% en el primer cuatrimestre del año.

En paralelo, la consultora I+D, dirigida por el economista Diego Coatz, advirtió que la industria atraviesa un proceso de fuerte ajuste productivo y laboral. Según su último informe, en los últimos doce meses se perdieron 45.000 puestos de trabajo formales directos, mientras que el impacto total asciende a 79.200 empleos menos. Además, unas 1.800 pymes industriales cerraron sus puertas.

Desaparecen seis empleos industriales por hora”, señaló la consultora al describir la magnitud de la contracción que atraviesa el sector.

Industria: producción lejos de sus máximos

El informe privado sostiene que la producción industrial permanece significativamente por debajo de sus mejores niveles. Según sus estimaciones, la actividad se encuentra 5,7% por debajo del pico alcanzado en febrero de 2025 y 15,1% por debajo del máximo registrado en noviembre de 2017, considerado el punto más alto de la última década.

A esto se suman datos preliminares de mayo que anticipan nuevas dificultades para el sector. Entre los indicadores relevados aparecen caídas en la producción automotriz (-20,9% interanual) y en los despachos de cemento (-1,5%), aunque se observa una leve mejora en las ventas de materiales para la construcción (+1,5%).

La consultora también remarcó que 11 de los 16 sectores industriales relevados retrocedieron respecto de marzo, mientras que nueve de ellos se encuentran más de un 33% por debajo de sus máximos de los últimos diez años.

En este contexto, I+D revisó sus previsiones para el cierre de 2026 y proyectó que la industria finalizará el año con una caída cercana al 1,9%.

Menor rentabilidad y presión de costos

Otro de los factores que preocupa al sector es la evolución de los precios. El estudio señala que los valores de los bienes industriales crecen a un ritmo menor que los costos de producción, afectando los márgenes de rentabilidad.

Mientras los precios industriales aumentaron 23,1% interanual en abril, la inflación general avanzó 32,4% y los servicios registraron una suba de 43,1%.

Según el informe, esta situación genera un “efecto sándwich” sobre la actividad industrial: por un lado, aumentan los costos; por el otro, se combinan una menor demanda interna y una mayor competencia de productos importados. El resultado es una presión creciente sobre la rentabilidad de las empresas, que impacta en las decisiones de inversión, producción y empleo.

El consumo también muestra señales de desaceleración

Las señales de menor actividad también aparecen en la recaudación tributaria. Los datos de mayo reflejaron una caída real del 9% en la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) una vez descontada la inflación.

Dado que el IVA refleja la facturación del mes anterior, los números sugieren que durante abril se registró una desaceleración del consumo y de la actividad económica.

En particular, el componente vinculado al mercado interno mostró una baja del 2,4%, lo que refuerza la percepción de que el impulso observado en marzo no logró sostenerse y que la economía volvió a transitar un escenario de estancamiento durante el cuarto mes del año.

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