El intendente de San José, Jorge “Kike” Tenaschuk, realizó un balance de la primera mitad de 2026 y describió un escenario complejo para el municipio, marcado por la incertidumbre y el impacto que generan las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei sobre una de las principales actividades productivas de la región como lo es la yerba mate.
En diálogo con Códigos, el jefe comunal sostuvo que el contexto económico nacional continúa afectando de manera directa a las familias vinculadas al sector yerbatero, una actividad que representa uno de los principales motores productivos.
“Es un año muy difícil. Sigue habiendo demasiada incertidumbre económica, sobre todo para un pueblo como San José, que depende mucho de la yerba mate”, expresó el intendente.
Tenaschuk señaló que la crisis alcanza especialmente a los tareferos, pequeños productores y prestadores de servicios de cosecha, quienes atraviesan una marcada reducción de la actividad y de sus ingresos.
“La situación del tarefero y del pequeño productor está complicadísima. Las cuadrillas que tercerizaban y brindaban el servicio de cosecha también tienen muy poco trabajo y muy poca plata”, remarcó.
En ese contexto, el intendente volvió a cuestionar las consecuencias que tuvo para el sector la desregulación del mercado yerbatero impulsada por Nación y pidió una mayor sensibilidad de quienes tienen capacidad de decisión para atender la problemática.
“Esperamos que las autoridades que tienen que ver con esta situación se den cuenta de lo que está pasando, que les toque un poquito el corazón y que piensen en las personas”, manifestó.
Finalmente, Tenaschuk sostuvo que detrás de la crisis productiva existen miles de familias que dependen de la actividad para subsistir y consideró que las políticas públicas deben tener como eje central el bienestar de la población.
“Estamos en la vida para estar bien, para ser felices y disfrutarla, no para padecerla”, concluyó.
