La pasión por la Selección argentina vuelve a ocupar un lugar central en la vida cotidiana de millones de personas. En plena Copa del Mundo 2026, una encuesta realizada por la consultora Datos Claros junto a un equipo de investigación de Ciencias Políticas de la UBA reveló que casi el 80% de los argentinos considera que el Mundial genera un clima de unión en el país.
El estudio pone en evidencia que el fútbol trasciende lo deportivo y se convierte en un fenómeno social capaz de reunir a personas con diferentes edades, ideologías, niveles socioeconómicos e intereses. Para una amplia mayoría, la Selección representa mucho más que un equipo de fútbol.
Uno de los datos más destacados indica que el 79,8% de los encuestados cree que el Mundial favorece la unión entre los argentinos, en un contexto marcado históricamente por diferencias políticas y sociales. La camiseta celeste y blanca aparece así como un símbolo capaz de reunir a sectores que habitualmente se encuentran enfrentados en otros ámbitos.
La investigación también muestra que el 67,8% considera que el fútbol funciona como una vía de escape frente a los problemas cotidianos. Durante los partidos de la Selección, gran parte de la atención colectiva se concentra en lo que ocurre dentro de la cancha, dejando en pausa preocupaciones económicas, laborales o personales.
Según explicó la CEO de Datos Claros, Natalia Gitelman, existe una fuerte cohesión social alrededor del seleccionado nacional. La especialista sostuvo que hoy la Selección ocupa un lugar asociado a valores como la unión, el trabajo en equipo y la resiliencia, atributos que no encuentran representación similar en otros espacios de la vida pública.
Gitelman también señaló que la sociedad encuentra en el fútbol una oportunidad para compartir momentos de alegría y encuentro. En ese sentido, destacó que la pasión por la Selección logra llenar un espacio emocional y colectivo que actualmente aparece vacante en otros ámbitos.
Al analizar los valores que los argentinos asocian al equipo nacional, el informe revela que la pasión alcanza el 88,7% de las menciones, ubicándose como el principal atributo identificado por la sociedad. Le sigue el esfuerzo, con el 76,8%, consolidando una imagen vinculada al sacrificio y la superación.
Estos resultados reflejan que la percepción social del seleccionado está ligada principalmente a la épica deportiva y al mérito colectivo, mientras que otros valores de carácter más institucional o comunitario aparecen en un segundo plano.
El fenómeno también se manifiesta en las calles. Tras la victoria argentina en los octavos de final del Mundial 2026, numerosos puntos del país volvieron a llenarse de banderas, camisetas y festejos espontáneos, evocando escenas similares a las vividas durante Qatar 2022.
La encuesta además analizó cómo el Mundial modifica la rutina diaria de los argentinos. El 58% afirmó que cambia sus horarios o actividades habituales para seguir los partidos, demostrando el impacto que tiene el torneo sobre la organización cotidiana.
A la hora de ver los encuentros, la preferencia se inclina claramente por los espacios privados. El 81% elige seguir los partidos desde su casa, mientras que un 36% lo hace en la vivienda de familiares o amigos. En contraste, bares, fan fests y otros espacios públicos registran una participación mucho menor.
La dimensión colectiva también queda reflejada en la compañía elegida para disfrutar los encuentros. El 74% prefiere ver los partidos junto a su familia y el 54% con amigos, mientras que apenas el 17,5% opta por hacerlo en soledad. Los datos confirman que, para gran parte de los argentinos, el Mundial sigue siendo una experiencia compartida que fortalece vínculos y refuerza el sentimiento de pertenencia bajo una misma bandera.
La pasión por la Selección argentina vuelve a ocupar un lugar central en la vida cotidiana de millones de personas. En plena Copa del Mundo 2026, una encuesta realizada por la consultora Datos Claros junto a un equipo de investigación de Ciencias Políticas de la UBA reveló que casi el 80% de los argentinos considera que el Mundial genera un clima de unión en el país.
El estudio pone en evidencia que el fútbol trasciende lo deportivo y se convierte en un fenómeno social capaz de reunir a personas con diferentes edades, ideologías, niveles socioeconómicos e intereses. Para una amplia mayoría, la Selección representa mucho más que un equipo de fútbol.
Uno de los datos más destacados indica que el 79,8% de los encuestados cree que el Mundial favorece la unión entre los argentinos, en un contexto marcado históricamente por diferencias políticas y sociales. La camiseta celeste y blanca aparece así como un símbolo capaz de reunir a sectores que habitualmente se encuentran enfrentados en otros ámbitos.
La investigación también muestra que el 67,8% considera que el fútbol funciona como una vía de escape frente a los problemas cotidianos. Durante los partidos de la Selección, gran parte de la atención colectiva se concentra en lo que ocurre dentro de la cancha, dejando en pausa preocupaciones económicas, laborales o personales.
Según explicó la CEO de Datos Claros, Natalia Gitelman, existe una fuerte cohesión social alrededor del seleccionado nacional. La especialista sostuvo que hoy la Selección ocupa un lugar asociado a valores como la unión, el trabajo en equipo y la resiliencia, atributos que no encuentran representación similar en otros espacios de la vida pública.
Gitelman también señaló que la sociedad encuentra en el fútbol una oportunidad para compartir momentos de alegría y encuentro. En ese sentido, destacó que la pasión por la Selección logra llenar un espacio emocional y colectivo que actualmente aparece vacante en otros ámbitos.
Al analizar los valores que los argentinos asocian al equipo nacional, el informe revela que la pasión alcanza el 88,7% de las menciones, ubicándose como el principal atributo identificado por la sociedad. Le sigue el esfuerzo, con el 76,8%, consolidando una imagen vinculada al sacrificio y la superación.
Estos resultados reflejan que la percepción social del seleccionado está ligada principalmente a la épica deportiva y al mérito colectivo, mientras que otros valores de carácter más institucional o comunitario aparecen en un segundo plano.
El fenómeno también se manifiesta en las calles. Tras la victoria argentina en los octavos de final del Mundial 2026, numerosos puntos del país volvieron a llenarse de banderas, camisetas y festejos espontáneos, evocando escenas similares a las vividas durante Qatar 2022.
La encuesta además analizó cómo el Mundial modifica la rutina diaria de los argentinos. El 58% afirmó que cambia sus horarios o actividades habituales para seguir los partidos, demostrando el impacto que tiene el torneo sobre la organización cotidiana.
A la hora de ver los encuentros, la preferencia se inclina claramente por los espacios privados. El 81% elige seguir los partidos desde su casa, mientras que un 36% lo hace en la vivienda de familiares o amigos. En contraste, bares, fan fests y otros espacios públicos registran una participación mucho menor.
La dimensión colectiva también queda reflejada en la compañía elegida para disfrutar los encuentros. El 74% prefiere ver los partidos junto a su familia y el 54% con amigos, mientras que apenas el 17,5% opta por hacerlo en soledad. Los datos confirman que, para gran parte de los argentinos, el Mundial sigue siendo una experiencia compartida que fortalece vínculos y refuerza el sentimiento de pertenencia bajo una misma bandera.
