Los bonos soberanos en dólares operan con bajas generalizadas este lunes, luego del pago de aproximadamente US$2.500 millones en intereses, en una rueda de escaso volumen por el feriado extendido. En paralelo, los ADRs de empresas argentinas en Wall Street registran pérdidas de hasta 4%, encabezadas por el sector bancario, mientras el riesgo país se mantiene por encima de los 400 puntos básicos.
El mercado también sigue de cerca la escalada de tensión en el estrecho de Ormuz, un factor que suma volatilidad a los activos financieros internacionales. A ello se agrega la expectativa por los datos de inflación que este martes difundirán Argentina y Estados Unidos, indicadores que podrían influir en el comportamiento de los mercados.
En ese contexto, los títulos soberanos en moneda extranjera retroceden hasta 0,7%, con las principales bajas encabezadas por el Bonar 2041, seguido por el Global 2041 (-0,6%) y el Bonar 2035 (-0,6%). Al mismo tiempo, el riesgo país, medido por J.P. Morgan, sube tres unidades y se ubica en 405 puntos básicos.
Por su parte, los ADRs argentinos también muestran una jornada negativa en Wall Street, con caídas de hasta 4,2%, impulsadas principalmente por las acciones del sector bancario.
Los inversores comenzaron a reacomodar sus estrategias para la segunda mitad del año luego de que el Gobierno nacional presentara su programa financiero para 2026-2027 y concretara el pago de aproximadamente US$4.200 millones entre intereses y amortizaciones de deuda en moneda extranjera.
El nuevo escenario combina una mejora en el perfil financiero del Tesoro con la expectativa de que parte de esos dólares vuelvan a invertirse en activos locales. Sin embargo, el mercado continúa atento a la evolución de variables como la actividad económica, la inflación y el tipo de cambio.
El esquema diseñado por el Ministerio de Economía prevé cubrir las necesidades financieras de 2026 y gran parte de 2027 mediante financiamiento de organismos multilaterales, colocaciones en el mercado local y otras fuentes alternativas, con el objetivo de evitar una emisión anticipada de deuda en los mercados internacionales.
