La aerolínea low cost se presentó en concurso preventivo con un pasivo de $609.589 millones y un patrimonio neto negativo superior a los $433.000 millones. Aunque suspendió sus vuelos, la compañía aseguró que pretende continuar operando y presentó ante la Justicia los detalles de su crisis financiera.
Flybondi atraviesa una profunda crisis económica que pone en riesgo su continuidad. La empresa, cuya razón social es FB Líneas Aéreas S.A., declaró ante la Justicia deudas por $609.589 millones, equivalentes a unos 396 millones de dólares al tipo de cambio oficial, en el marco de su presentación en concurso preventivo.
Según la documentación judicial difundida por Ámbito, la compañía registró activos por $176.103 millones y un patrimonio neto negativo de $433.485 millones. Esto significa que sus obligaciones superan ampliamente el valor de los bienes y derechos que posee.
En el expediente, con fecha de corte al 28 de septiembre de 2026, la aerolínea reconoció que desde marzo de este año ya no podía cumplir regularmente con sus compromisos financieros. La falta de recursos para afrontar pagos a proveedores esenciales terminó afectando su capacidad operativa y derivó en la suspensión de los vuelos.
Pese a este escenario, Flybondi sostuvo que todavía cuenta con una estructura que podría permitirle reanudar sus actividades. La presentación judicial busca reorganizar sus obligaciones y encontrar una salida que evite el cierre definitivo.
Deudas con proveedores, trabajadores y organismos públicos
El informe patrimonial refleja que por cada $100 en activos, Flybondi acumula aproximadamente $346 en deudas. Entre las obligaciones figuran compromisos comerciales, laborales, previsionales y fiscales.
Uno de los puntos más sensibles corresponde a los trabajadores. La empresa declaró $21.528 millones en salarios pendientes de pago y otros $32.833 millones en aportes y contribuciones adeudados.
La documentación también incluye una nómina de 826 empleados, entre pilotos, tripulantes de cabina, mecánicos, técnicos, personal de rampa y administrativos.
A estas obligaciones se suman reclamos de proveedores y cheques rechazados, que reflejan las dificultades de la compañía para sostener su funcionamiento cotidiano.
Una crisis que se profundizó durante 2025
Los problemas económicos de Flybondi comenzaron antes de la suspensión de sus operaciones. Los balances correspondientes a 2025 muestran que, pese a registrar una ganancia contable de $1.028 millones, sus actividades operativas consumieron $102.593 millones de efectivo.
Para sostenerse, la aerolínea recurrió a nuevas fuentes de financiamiento. Durante ese ejercicio recibió $75.899 millones en aportes de capital y obtuvo préstamos por otros $25.216 millones, además de renegociar compromisos con proveedores.
La situación llevó al auditor de los estados contables a advertir sobre una incertidumbre significativa respecto de la capacidad de la empresa para continuar funcionando.
El deterioro también se reflejó en la cantidad de pasajeros transportados. Mientras el mercado aerocomercial argentino creció un 13,2% durante 2025, con 33,3 millones de viajeros, Flybondi registró una caída del 9,1% en su actividad.
La compañía pasó de transportar 4.020.942 pasajeros en 2024 a 3.656.887 en 2025. En paralelo, sus ingresos netos por venta de pasajes disminuyeron aproximadamente un 14,5%.
Con este panorama, el concurso preventivo aparece como la principal alternativa de Flybondi para reestructurar sus deudas y buscar una eventual reanudación de los vuelos, aunque su continuidad dependerá de la evolución del proceso judicial y de su capacidad para recuperar el financiamiento necesario.
