La Justicia de Brasil ordenó este jueves la detención de Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y hermano del candidato presidencial Flavio Bolsonaro. La medida se conoció a menos de tres semanas de la segunda vuelta electoral del 25 de octubre, en la que el senador enfrentará al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
Eduardo Bolsonaro reside en Texas, Estados Unidos, desde 2025 y fue condenado en junio a cuatro años de prisión por promover sanciones contra Brasil ante el gobierno de Donald Trump, mientras avanzaba el proceso judicial contra su padre por el intento de golpe de Estado.
El juez Alexandre de Moraes, integrante del Supremo Tribunal Federal (STF), dispuso la ejecución inmediata de la condena y ordenó a la Policía Federal detener al exdiputado en caso de que regrese a territorio brasileño. Además, resolvió cancelar su pasaporte.
La decisión judicial alcanza a una de las principales figuras de contacto entre la familia Bolsonaro y Washington. Eduardo cuenta con residencia permanente en Estados Unidos y participó activamente en las gestiones para fortalecer los vínculos políticos de su hermano con la administración estadounidense.
Eduardo Bolsonaro cuestionó la decisión judicial
Tras conocerse la resolución, el exlegislador acusó a De Moraes de intentar interferir en la campaña presidencial y criticó el momento elegido para ordenar su detención.
“Incluso después del claro mensaje de ‘basta’ expresado en las urnas, Alexandre de Moraes vuelve a sumir al país en el caos con una decisión arbitraria, inoportuna e inútil”, expresó a través de sus redes sociales.
Eduardo también sostuvo que Estados Unidos no acatará este tipo de resoluciones y consideró que la medida busca profundizar las tensiones políticas en medio de la campaña. Asimismo, manifestó su confianza en una victoria de Flavio Bolsonaro y aseguró que su hermano, junto con el nuevo Congreso, “restablecerá la normalidad en Brasil”.
El candidato del Partido Liberal terminó primero en las elecciones del domingo pasado y disputará la Presidencia frente a Lula. Durante los meses previos, Eduardo participó de distintas gestiones diplomáticas y políticas, entre ellas una visita a Washington el 26 de mayo, cuando acompañó a su hermano a una reunión con Donald Trump.
Los motivos de la condena
La sentencia contra Eduardo Bolsonaro se fundamentó en sus gestiones para impulsar sanciones contra funcionarios brasileños y promover mayores aranceles sobre las exportaciones del país. Estas acciones se desarrollaron mientras la Justicia avanzaba con la causa contra Jair Bolsonaro.
El expresidente recibió el año pasado una condena de 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado. De Moraes encabezó ese proceso judicial y se convirtió en uno de los principales destinatarios de las críticas de la familia Bolsonaro y sus aliados políticos.
Al disponer el cumplimiento de la pena, el magistrado argumentó que la permanencia del exdiputado fuera del país no puede impedir la ejecución de la sentencia.
“El acusado no puede beneficiarse de su propio comportamiento indebido al huir del territorio nacional hacia un lugar desconocido con el propósito de frustrar la aplicación de la ley penal”, sostuvo en su resolución.
Desde su salida de Brasil en 2025, Eduardo Bolsonaro también perdió su banca en el Congreso y su puesto como investigador de la Policía Federal brasileña.
