La Municipalidad conformó una mesa de coordinación para identificar zonas vulnerables, establecer protocolos de actuación y mejorar la respuesta ante tormentas, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos. El objetivo es contar con un documento operativo durante noviembre.
La Municipalidad de Posadas puso en marcha la Mesa de Coordinación de Emergencias Climáticas, un espacio de trabajo entre distintas dependencias para fortalecer la prevención y organizar la respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos. La iniciativa contempla la elaboración de protocolos, la identificación de sectores vulnerables y la distribución de responsabilidades entre las áreas municipales.
La planificación se sustenta en antecedentes que reflejan el impacto de estos episodios en la ciudad. Según un relevamiento municipal, Posadas registró 60 eventos meteorológicos extremos durante los últimos seis años, con al menos 20 barrios populares afectados por anegamientos, inundaciones, desbordes, caída de árboles, granizo y situaciones que requirieron evacuaciones.
El encuentro fue coordinado por el secretario de Obras y Servicios Públicos, Carlos Nielsen; la directora de Ambiente y Cambio Climático, Laura Guerrero; la integrante de esa dependencia, Valeria Jacquemin; y el jefe del Departamento de Meteorología, Favio Cabello. Los equipos técnicos analizaron los antecedentes disponibles, los recursos existentes y las capacidades de intervención de cada sector.
Identificar zonas críticas y mejorar la respuesta
Uno de los principales objetivos es elaborar un mapa de riesgo y vulnerabilidad de Posadas, que permita reconocer los puntos más expuestos y establecer prioridades de intervención ante posibles emergencias.
“Queremos establecer un protocolo serio para actuar, sobre todo si se presentan situaciones de riesgo o emergencias más graves”, explicó Guerrero, quien destacó la necesidad de definir una cadena de responsabilidades y mecanismos de comunicación entre las distintas dependencias.
La funcionaria señaló que el diagnóstico incluirá las principales amenazas climáticas, su frecuencia y los posibles efectos sobre la población, la infraestructura y los servicios esenciales. También se evaluarán los sistemas de alerta, los recursos para eventuales evacuaciones y las acciones necesarias después de cada contingencia.
Por su parte, Jacquemin recordó que la ciudad cuenta con un Plan Local de Acción Climática presentado en 2024, elaborado con el acompañamiento de la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático. Esta herramienta servirá como base para actualizar los criterios de prevención y respuesta.
Buscan tener los protocolos definidos en noviembre
Durante la jornada, Cabello aportó información sobre el comportamiento de las tormentas y mencionó como antecedente un registro de 204,7 milímetros de lluvia en menos de 12 horas, que permite dimensionar el impacto potencial de las precipitaciones intensas sobre la ciudad.
El especialista destacó la importancia de utilizar los pronósticos meteorológicos para anticipar escenarios y coordinar las intervenciones de cuadrillas municipales, bomberos, Policía, Defensa Civil y otros organismos.
En tanto, Nielsen remarcó la necesidad de unificar criterios para aprovechar mejor los recursos disponibles y evitar la superposición de tareas durante las emergencias.
La Municipalidad prevé contar en noviembre con un documento consensuado que establezca protocolos operativos, niveles de alerta, responsabilidades institucionales y pautas de comunicación.
Una vez finalizado, el plan comenzaría a implementarse durante los próximos meses, mientras que para 2027 se evaluará su formalización mediante un decreto u ordenanza.
La propuesta apunta a que Posadas disponga de un esquema de actuación previamente definido, con mayor capacidad para anticipar riesgos y responder de manera coordinada ante fenómenos climáticos que puedan afectar a distintos sectores de la ciudad.
