Las políticas económicas del gobierno de Javier Milei golpearon fuertemente al mercado laboral, la motosierra pasó por todas las áreas, no sólo el empleo público, sino que también afectó al privado, ya que muchas empresas tuvieron que achicarse por la caída en ventas.
En octubre, los puestos de trabajo registrados (público, privado y casas particulares) volvieron a caer tras dos meses de leves subas y se perdieron 25.600 plazas frente al mes previo.
Los datos surgen del informe mensual de Situación y evolución del trabajo registrado del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que publica con tres meses de rezago la Secretaría de Trabajo, encabezada por Martín Huidobro, actualmente bajo la órbita de Capital Humano, comandado por Sandra Pettovello.
Frente a 2023, se destruyeron 198.100 puestos de trabajos asalariados (-1,9% interanual - i.a.). Esta caída se debe principalmente al retroceso del sector privado (-2%) y del personal de casas particulares (-4,6%). El sector público, en cambio, mostró una caída moderada en relación a las mencionadas previamente (-1,4%). La contracara de la destrucción de trabajo de "calidad" fue la creación de puestos precarios: es que, en ese mismo período, se observó una suba del 3% (+90.800) en el empleo independiente, impulsado principalmente por el monotributo social (+11,7%), seguido del un 1,1% de monotributistas y 0,6% de autónomos.
Se dice que crece el trabajo precario porque "los asalariados privados pasaron de representar casi 54% del mercado de trabajo en 2013 al 47% actualmente. El empleo público todavía absorbe 1,3 puntos porcentuales (p.p.) de este recorte y representa actualmente 25,8% del empleo registrado, pero la mayoría migró al sector independiente (hoy 27,1%, +5,2 p.p. que el promedio de 2013) con, presumiblemente, peores condiciones laborales que antes", destacaron desde Labour Capital & Growth (LCG).
