Santa Catarina atraviesa un incremento significativo de enfermedades gastrointestinales en pleno desarrollo de la temporada de verano. Florianópolis y otros destinos turísticos del Estado quedaron bajo observación luego de que los sistemas oficiales de salud confirmaran más de diez mil casos de afecciones diarreicas agudas en las primeras semanas de 2026.
De acuerdo a los registros del Ministerio de Salud de Brasil, se contabilizaron 10.649 episodios hasta el 15 de enero. Este tipo de cuadros incluye síntomas como diarrea persistente, vómitos, dolor abdominal y fiebre, y son monitoreados por una red de unidades sanitarias que permite detectar comportamientos anormales y posibles brotes asociados al ambiente, al agua o a los alimentos.
En paralelo, los informes ambientales sumaron un dato clave. El Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina publicó su último reporte de balneabilidad y advirtió la presencia de bacterias indicadoras de contaminación fecal en sectores puntuales de playas muy concurridas. Las autoridades aclararon que no se trata de playas enteras, sino de tramos específicos donde el riesgo sanitario es mayor.
En Florianópolis, uno de los casos señalados fue Canasvieiras, donde se detectó un punto no apto frente a la Rua Acary Margarida. En la playa de Ingleses, en tanto, se marcaron tres sectores comprometidos, todos en áreas de influencia del río Capivari, incluyendo su desembocadura, lo que refuerza la incidencia de cursos de agua contaminados en la calidad del mar.
También se identificaron zonas con mala calidad de agua en la Lagoa da Conceição, sobre todo cerca de muelles, accesos fluviales y sectores con poca circulación. A esto se sumaron advertencias puntuales en Joaquina, Beira-Mar Norte y Ponta das Canas, casi siempre asociadas a canales pluviales, ríos o descargas urbanas.
La situación se repite en otros balnearios del estado, como Bombinhas, Bombas, Zimbros, Canto Grande y sectores de Camboriú, donde los análisis ambientales muestran un patrón similar: áreas cercanas a drenajes o lagunas con restricciones, mientras que los tramos más abiertos y alejados de esas influencias continúan habilitados para el baño.
