sábado, noviembre 29, 2025

Argentina celebra el Día Nacional del Mate, símbolo de historia y unión

La fecha fue establecida en conmemoración a Andrés Guacurarí y Artigas, “Andresito”, quien nació un 30 de noviembre de 1778. Fue el único gobernador indígena de la historia argentina, caudillo guaraní e impulsor de la producción y distribución de la yerba mate.

La Infusión Nacional celebra hoy su día, marcando una evolución que se va adaptando a las preferencias de los materos y las tendencias de consumo; así, pasó del modo tradicional a “modo como más te guste”, abarcando un amplio abanico de sabores y formas de consumirlo, extendiéndose sin fronteras y sin perder su esencia: un alimento natural, rico, sano, con calidad y que hace bien a la salud.

Su singularidad es reconocida en todo el mundo y desde hace algunos años cobró notoriedad de la mano de personalidades, como el papa Francisco y el deportista Leonel Messi, abriéndose paso (como fenómeno cultural y como alimento energizante, con propiedades nutricionales, antioxidantes, vitaminas y minerales,) en potenciales mercados, y ocupando espacios en medios de comunicación de prestigio internacional (National Geographic, New York Times, entre otros).

Con materia prima originaria de la Selva Paranaense, llevada a cultivo sistemático por los inmigrantes colonizadores de Misiones y el norte de Corrientes hace más de 120 años, la Yerba Mate Argentina, el Mate Argentino, sorprende con la innovación en la infusión y sus productos derivados, y también en el diseño y estilo de los accesorios para disfrutarlo.

Si bien el mate tradicional sigue siendo protagonista, cada vez son más los que eligen consumirlo con la diversificación de sabores, con la yerba mate saborizada, mezclada con hierbas y frutas, con yerba mate unida al cuidado de la naturaleza; en bebidas a base de Yerba Mate Argentina por sus propiedades benéficas para la salud; en formatos instantáneos, en preparaciones en taza, imitando el éxito del té matcha (Maycha Yerba Mate), y en helados, cócteles (usando la versión soluble), cremas de belleza (por sus propiedades antioxidantes) y en gastronomía.

En cuanto a las formas y a los ámbitos, también aquí se destaca su versatilidad y diversidad. Se lo consume en recipientes que se destacan tanto por el material (de porongo de calabaza, de cerámica, de madera, eléctrico, de acero inoxidable y térmicos) como por sus diseños (personalizados, que remiten a una región o a un momento); caliente y amargo, aunque también se puede preparar dulce y en distintas regiones se agregan hierbas, cáscaras de cítricos y / o coco rallado. Además de la forma tradicional, está el tereré (frío), ideal para el verano, y el mate cocido en tazas, dulce o amargo.

Esto, con un mate propio, más directo (en la oficina, por ejemplo), o en rondas, un ritual social que fomenta la camaradería, con reglas de cortesía implícitas. En cualquier caso, el Mate Argentino nos conecta, interna y socialmente.

Cada 30 de noviembre, celebramos el Día de la Infusión Nacional. La fecha fue establecida por Ley 27.117 y se la eligió recordando el nacimiento de Andrés Guacurarí y Artigas (año 1778), el único gobernador indígena de la historia argentina y un impulsor de la producción y distribución de la yerba mate.
¿Pero por qué celebramos al Mate Argentino? ¿Qué tiene que nos gusta tanto? ¿Por qué lo sentimos tan nuestro?

El Mate Argentino está fuertemente arraigado, se lo reconoce como un rasgo que compone la “argentinidad”. Es tradición. Está presente todos los días, en todas partes y situaciones (hogar, estudio, trabajo y distención). No puede faltar, en modo tradicional o en “modo como más te guste”. Es parte intrínseca de la familia argentina y se abre paso en el mundo. Pero, sobre todo, ¡tiene Yerba Mate Argentina! ¡Tiene historia, junto a la Selva Paranaense y a los Guaraníes; tiene cultura, tiene el trabajo de miles de trabajadores, productores, secaderos, cooperativas e industrias! ¡Es salud! ¡Nos conecta, interna y colectivamente! ¡Nos hace bien! ¡Es nuestro mejor producto!

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