Un grupo de jóvenes agredió a trabajadoras sexuales trans en los bosques de Palermo, Buenos Aires, luego de una serie de provocaciones que derivaron en una persecución con golpes y lanzamiento de objetos. Los ataques fueron filmados y difundidos por los propios involucrados en redes sociales, lo que provocó el rechazo de organizaciones, artistas y referentes de la comunidad LGBTIQ+. La Federación Argentina LGBT denunció que se trató de una agresión organizada.
Un violento ataque contra trabajadoras sexuales trans en los bosques de Palermo, ocurrido durante la noche del lunes 2 de noviembre, generó un amplio repudio luego de que se difundieran videos en los que un grupo de jóvenes persigue, insulta y golpea a las víctimas. El episodio comenzó con provocaciones y burlas, pero escaló hasta convertirse en una agresión colectiva en la que se utilizaron palos, piedras, ramas y otros objetos.
El hecho se registró en inmediaciones de la avenida de los Ombúes y Andrés Bello, cerca de Figueroa Alcorta y el Lago de Regatas, en la Ciudad de Buenos Aires. Allí se encontraban trabajando varias mujeres trans cuando comenzaron los incidentes con jóvenes que circulaban por la zona, algunos en bicicleta y otros a pie.
Según los testimonios difundidos, el conflicto se inició con insultos, burlas y provocaciones dirigidas a las trabajadoras. Tras un primer enfrentamiento verbal, los jóvenes se habrían retirado, pero posteriormente regresaron en un grupo más numeroso y comenzaron a perseguirlas y atacarlas con distintos elementos.
Durante la agresión se utilizaron palos, ramas, piedras, conos de tránsito y hasta una cubierta. Las víctimas intentaron escapar y buscaron refugio detrás de los árboles, mientras los atacantes continuaban arrojándoles objetos y alentándose entre ellos.
La politóloga y activista trans Gabriela Ivy estimó que participaron entre 50 y 60 jóvenes, algunos de los cuales estarían vinculados con grupos que practican maniobras y acrobacias en bicicleta, una actividad conocida como stunt. Por su parte, desde la Federación Argentina LGBT señalaron que la cantidad de involucrados podría haber superado el centenar.
Los agresores difundieron videos y desataron una ola de repudio
Uno de los aspectos que mayor indignación provocó fue que los propios atacantes grabaron las agresiones y compartieron las imágenes en Instagram y TikTok, donde se los observa persiguiendo a las mujeres, lanzándoles objetos e insultándolas.
Algunas publicaciones estuvieron acompañadas por expresiones discriminatorias como “A correr los trabas”, junto con emojis de burla. Incluso, uno de los involucrados se habría mofado posteriormente de las críticas recibidas por el episodio.
La circulación de las imágenes generó un repudio generalizado de organizaciones de derechos humanos, referentes de la comunidad LGBTIQ+ y figuras del espectáculo, que condenaron la violencia y reclamaron medidas para identificar a los responsables.
Entre las artistas que expresaron su rechazo se encuentran Tini Stoessel, María Becerra, Lali Espósito y Emilia Mernes, en medio de una creciente preocupación por los ataques y las situaciones de discriminación contra personas trans.


Las organizaciones también cuestionaron la gravedad de las agresiones y exigieron que se investigue la posible existencia de una acción coordinada, teniendo en cuenta la cantidad de participantes y los elementos utilizados.
La Federación Argentina LGBT denunció que fue una agresión organizada
La presidenta de la Federación Argentina LGBT (FALGBT), María Rachid, calificó el episodio como una “cacería” y advirtió sobre la gravedad de los hechos.
En declaraciones al programa Basta Baby, de Radio Rivadavia, sostuvo: “Señalamos el aumento de los crímenes de odio desde hace tiempo, pero con esta magnitud. Se habla de más de 100 personas que agredieron a las trabajadoras”.
Rachid consideró que el ataque no fue espontáneo, sino que habría existido una organización previa entre los participantes.
“Fue organizado porque llevaban palos, botellas, elementos para golpearlas y tirarles. No era gente que iba en bicicleta y, de repente, se les ocurrió hacer esto. Estaban organizados. Muchos de ellos están identificados porque se jactaban de esto en redes sociales”, afirmó.
La dirigente también detalló las consecuencias físicas y emocionales que sufrieron las víctimas. “No les queda otra que volver ahí porque es su único medio de subsistencia. Físicamente lesionadas, habrá seis o siete personas, pero todos los que estaban ahí tienen un daño psicológico porque vivieron una cacería y tuvieron que esconderse detrás de los árboles o tirarse al piso”, explicó.
Avanza la intervención judicial para identificar a los responsables
Tras la difusión de los videos y los testimonios, Rachid informó que la fiscal especializada en discriminación Andrea Scanga comenzó a intervenir en el caso.
“Trabajamos mucho de manera articulada, hoy hablamos, inició una investigación y mañana vamos a presentar un escrito firmado por personas que estaban trabajando en los Parques de Palermo que también lo presenciaron y fueron víctimas de estas agresiones”, señaló.
Además, anticipó que se reunirán elementos de prueba y testimonios para avanzar con la denuncia formal.
“Hay varias personas lesionadas. Mañana viene la Defensoría del Pueblo para oficializar la denuncia con el asesoramiento de los abogados de acá y se lo vamos a llevar al fiscal con todos los materiales que recabamos”, agregó.
Durante la noche del ataque, vecinos y automovilistas alertaron a la Policía de la Ciudad. Sin embargo, cuando los efectivos llegaron al lugar, los involucrados ya se habían retirado, por lo que no se concretaron detenciones.
Aunque inicialmente no se había presentado una denuncia penal formal, la posterior intervención de la fiscalía especializada abrió una nueva instancia para esclarecer los hechos, identificar a los agresores y determinar las responsabilidades correspondientes.
El episodio ocurrió a pocos días de la Marcha del Orgullo, prevista para el sábado 7 de noviembre, y volvió a instalar el debate sobre la violencia y la discriminación contra las personas trans, en medio de reclamos de organizaciones sociales para que los ataques no queden impunes.



