ATE postergó el paro nacional en aeropuertos por exigencias legales, pero mantiene medidas de fuerza que ya impactan en los vuelos
El gremio estatal reprogramó la huelga general para el 9 de febrero y sostiene asambleas permanentes en medio del conflicto con la ANAC.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) decidió postergar el paro nacional en aeropuertos previsto para este lunes 2 de febrero por exigencias legales vinculadas a los servicios esenciales. No obstante, el conflicto con la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) continúa escalando y ya genera demoras y reprogramaciones en vuelos de cabotaje e internacionales. La nueva fecha para la huelga total fue fijada para el lunes 9 de febrero.
Si bien el cese general de actividades quedó en suspenso, el gremio resolvió profundizar el plan de lucha mediante asambleas permanentes en las terminales aéreas de todo el país. Esta modalidad, según reportes de aerolíneas y trabajadores, comenzó a afectar el normal funcionamiento del sistema aéreo, con complicaciones operativas en distintos aeropuertos.
El reclamo de fondo de ATE está centrado en un conflicto salarial dentro de la ANAC. Desde el sindicato denunciaron que el Gobierno dio marcha atrás con un aumento ya acordado y liquidado en los recibos de sueldo, correspondiente al adicional por “racionamiento”, y que además se registraron demoras en el pago de haberes.
“El Gobierno tomó la incomprensible decisión de revertir un aumento ya acordado, reliquidar los salarios y dejar a los trabajadores sin cobrar”, sostuvo el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar. Según explicó, el incremento figuraba incluso cargado en el sistema oficial de liquidaciones SARHA, lo que profundizó el malestar del personal.
Desde el organismo aeronáutico indicaron que se encuentran trabajando para destrabar el conflicto y garantizar la prestación de los servicios. Sin embargo, referentes gremiales advirtieron que el plan de lucha será ratificado formalmente en las próximas horas. “No sabemos cuándo vamos a cobrar y están desconociendo un aumento que ya había sido liquidado”, señaló Marcelo Belelli, dirigente de ATE en Ezeiza.
En caso de concretarse el paro el 9 de febrero, la medida se extenderá por 24 horas y afectará áreas clave como control terrestre, sanidad, bomberos y administración en unos 30 aeropuertos del país. La huelga implicaría la cancelación total de los vuelos comerciales, con excepción de servicios sanitarios, humanitarios, estatales y traslados de órganos.
