El Banco Central de la República Argentina abonó este lunes la segunda cuota de amortización del Bopreal por u$s1.004 millones. El vencimiento operaba el 28 de febrero, pero al caer en sábado el desembolso se realizó el primer día hábil siguiente. En la misma jornada, la autoridad monetaria compró u$s70 millones en el mercado cambiario.
Los Bopreal fueron emitidos en 2023 para cancelar la deuda comercial acumulada por importadores antes del inicio de la gestión de Javier Milei. La Serie 3 (BPY26) es un bono en dólares con vencimiento el 31 de mayo de 2026. Devenga tasa anual y se amortiza en tres cuotas trimestrales entre noviembre de 2025 y mayo de 2026. Cotiza en el mercado secundario y no contempla beneficios fiscales ni rescate anticipado, a diferencia de la Serie 1.
El pago impacta sobre las reservas brutas, aunque el efecto quedó compensado por el reingreso de aproximadamente u$s1.600 millones en encajes bancarios. Las reservas internacionales aumentaron u$s957 millones en la jornada y cerraron en u$s46.517 millones. Menos del 10% del vencimiento fue cancelado a tenedores con cuentas en el exterior; el resto permaneció en el sistema local y se computó como reservas brutas.
En cuanto a las reservas internacionales netas (RIN), el efecto depende de la metodología. Si se descuentan los pasivos a 12 meses, incluidos los Bopreal, el pago ya estaba contemplado y no altera la medición. Bajo un criterio que no descuenta esos pasivos, la cancelación implica una reducción.
Para marzo se proyectan nuevos compromisos: u$s837 millones con organismos multilaterales y bilaterales y alrededor de u$s540 millones en vencimientos de bonos provinciales en dólares.
En el mercado cambiario, el BCRA mantuvo saldo comprador. En la última semana de febrero adquirió u$s300 millones, a un promedio diario de u$s60 millones, por debajo del ritmo de la semana previa. El mes cerró con compras netas por u$s1.555 millones, por encima de enero, cuando había acumulado u$s1.158 millones. En el primer bimestre el saldo comprador alcanzó u$s2.713 millones, inferior a los u$s3.600 millones del mismo período del año anterior.
Durante el verano, el mayor ritmo de compras se dio con una liquidación del agro en baja, cercana a u$s1.300 millones frente a los casi u$s2.200 millones de enero. La oferta neta de divisas respondió principalmente al aumento del superávit comercial por debilidad de importaciones y a mayores ingresos financieros, tanto por colocaciones de deuda corporativa en moneda extranjera como por aportes del sistema bancario vinculados a estrategias de carry trade.
