Se trata de la oficial auxiliar Ángeles Quintana con prestación de servicios en la comisaría de la Mujer, quien en horas de la noche del viernes, paró el tránsito, se quitó su chaleco y lo donó a un ciclista cuando cruzaba la calle.
El emotivo momento ocurrió cuando Ángeles trabajaba en un control de seguridad vial. Allí, mediante ese simple acto, demostró su vocación de servicio al poner por encima de su propia seguridad, la del hombre que circulaba desprotegido.

