jueves, marzo 26, 2026

El consumo masivo cayó 6,3% en febrero marcado por bajas ventas en supermercados

El consumo masivo volvió a mostrar señales de debilidad en febrero y profundizó su tendencia a la baja, con una marcada caída en las ventas, especialmente en supermercados. Según un informe de la consultora Scentia, el sector registró una contracción del 6,3% mensual, mientras que en la comparación interanual el retroceso fue del 3,4%.

El desempeño negativo se reflejó en casi todos los canales de venta, incluyendo supermercados, autoservicios, mayoristas, farmacias y kioscos, que acumularon también una baja del 2,1% en el primer bimestre del año. En contraste, el comercio electrónico logró desmarcarse parcialmente de la tendencia general, con un crecimiento interanual, aunque también evidenció una leve caída respecto de enero.

Entre los rubros más afectados, los supermercados encabezaron las pérdidas, con una baja del 5,9% interanual y del 6,3% mensual. A su vez, otros segmentos también mostraron caídas significativas: farmacias (-9,1% mensual), autoservicios (-6,4%), kioscos (-6,2%) y mayoristas (-5,8%). De esta manera, febrero cerró con números negativos en todos los canales tradicionales.

Este escenario se da en un contexto económico complejo, marcado por una inflación persistente, salarios que no logran recomponerse y un deterioro en las condiciones laborales. De acuerdo con datos oficiales, los ingresos registrados perdieron 7,3% de poder adquisitivo real entre septiembre de 2025 y enero de 2026, lo que impacta directamente en la capacidad de consumo.

A esto se suma un mercado laboral más frágil, con una tasa de desempleo del 7,5% hacia fines de 2025 y una creciente precarización del empleo. En paralelo, también se incrementó la morosidad de los hogares, que alcanzó el 10,6% en el sistema bancario, el nivel más alto en más de dos décadas, y supera el 27% en entidades no financieras.

En cuanto a los hábitos de consumo, los recortes fueron más notorios en categorías como bebidas sin alcohol, productos perecederos, alimentos para desayuno y merienda, e higiene personal. Sin embargo, el e-commerce mantuvo un desempeño destacado en el acumulado del año, impulsado por rubros como alimentos, bebidas y artículos de limpieza, lo que evidencia un cambio en las preferencias de compra de los consumidores.

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