En el marco de la cumbre del FMI y el Banco Mundial, el ministro sostuvo que las divisas del RIGI permitirán levantar el cepo a las empresas, aunque reconoció complicaciones para financiarse en el mercado local.
En el marco de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Tailandia, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo de la gestión libertaria y afirmó que la Argentina cuenta con un "excedente de dólares" capitalizado por las compras diarias del Banco Central.
Durante una exposición junto a Susana Cordeiro Guerra, vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, el funcionario remarcó que el Poder Ejecutivo logró resolver "la peor herencia económica de la historia" sin incumplir contratos y respetando la propiedad privada.
Respecto al esquema cambiario, el titular del Palacio de Hacienda sostuvo que las divisas estimadas a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) permitirán levantar las restricciones cambiarias que siguen pendientes. Según detalló Caputo, la iniciativa reúne u$s50.000 millones en proyectos aprobados y otros u$s160.000 en carpeta, volumen que consideró suficiente para que la población pueda ahorrar en divisas y las empresas importen sin requerir autorización de funcionarios públicos.
En ese sentido, el ministro destacó que el Banco Central registra un ritmo de compras superior a los u$s100 millones diarios, acumulando cerca de u$s16.000 millones en lo que va del año. Paralelamente, aseguró que el gasto público se redujo un 30% en términos reales, ponderó que el proyecto de Presupuesto 2027 prevé encadenar cuatro años consecutivos de superávit fiscal financiero y afirmó que los niveles de popularidad de Javier Milei se ubican por encima de los de sus antecesores.
En materia de reactivación privada, Caputo enfatizó que "un país no puede crecer sin crédito porque es la materia prima del crecimiento", señalando que el financiamiento al sector privado creció un 170% en dos años y medio, tras haber representado apenas un 3% del PBI al comienzo del mandato. A su vez, remarcó que, ante la inestabilidad de las economías globales, la Argentina se encuentra en una posición favorable para abastecer al mundo con energía, minerales críticos y alimentos.
Sin embargo, en paralelo a los anuncios sobre la acumulación de divisas y el equilibrio fiscal, el propio ministro admitió desde Bangkok las dificultades para financiarse en dólares en el mercado local debido al aumento de los rendimientos. Frente a este escenario, el Gobierno evalúa utilizar recursos habilitados mediante el "swap" de monedas con China para cubrir necesidades financieras, al tiempo que avanza en las revisiones técnicas con el FMI, cuya directora ejecutiva, Kristalina Georgieva, calificó de "ejemplar" la política fiscal del país.
