Un informe elaborado por investigadores del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) reveló que el 48,9% de los jóvenes argentinos de entre 18 y 29 años se encuentra en situación de vulnerabilidad social. La cifra representa a más de 4,1 millones de personas en todo el país, según datos construidos a partir del Censo 2022 y otros relevamientos específicos.
El estudio considera vulnerables a quienes poseen como máximo nivel educativo el primario completo o integran hogares que presentan algún tipo de privación económica o estructural, de acuerdo con los parámetros establecidos por el Índice de Privación Material de los Hogares (IPMH). Del total relevado, el 27% reside en el Área Metropolitana de Buenos Aires, mientras que el restante 73% se distribuye en distintas regiones del país.
En materia educativa, los resultados muestran importantes dificultades para completar trayectorias de formación. Apenas el 32,8% terminó la escuela secundaria, mientras que solo el 6,7% logró acceder a estudios terciarios o universitarios, indicadores que reflejan las barreras existentes para alcanzar mayores niveles de capacitación.
La investigación también expone un escenario complejo en el mercado laboral. Si bien el 69,4% de los jóvenes vulnerables trabaja, únicamente el 15,3% cuenta con empleo registrado. En contraste, una amplia mayoría desarrolla actividades informales o trabaja por cuenta propia, una realidad que limita el acceso a derechos laborales y a mayores niveles de estabilidad económica.
Respecto a los ingresos, tres de cada cuatro encuestados señalaron que el trabajo propio o el de algún integrante del hogar constituye la principal fuente de sustento familiar. Sin embargo, el 57% afirmó que esos recursos no alcanzan para cubrir los gastos mensuales, una situación que impacta directamente en la calidad de vida y las oportunidades de desarrollo.
Otro de los aspectos analizados fue la salud emocional. Más del 70% manifestó experimentar con frecuencia nerviosismo o ansiedad, mientras que más de la mitad reconoció atravesar episodios de desgano o depresión. En paralelo, las redes sociales aparecen como el principal espacio de información y comunicación: el 71,2% se informa sobre la actualidad a través de plataformas digitales, con Instagram como la opción más utilizada.
La investigación fue dirigida por Juan Cruz Esquivel y Felipe Vega Terra y contó con la participación de un equipo interdisciplinario de especialistas de la UBA. El trabajo se desarrolló durante dos años e incluyó una encuesta presencial a 1.002 jóvenes de todo el país. Según sus autores, el objetivo fue comprender las múltiples dimensiones de la vulnerabilidad social juvenil para generar herramientas que permitan diseñar estrategias de inclusión educativa, laboral y comunitaria.
