El episodio ocurrió el sábado en la pasarela del circuito del lado brasileño de Foz do Iguazú. Es el tercer incidente de este tipo que se registra en la maravilla natural en lo que va del año.
Un nuevo episodio de irresponsabilidad generó indignación en Cataratas del Iguazú. El sábado pasado, un hombre se arrojó desde la pasarela del circuito Garganta del Diablo, del lado brasileño de Foz do Iguazú, con el objetivo de recuperar su teléfono celular que se le había caído al agua. Según testigos, tras intentar recuperarlo, no podía volver a la pasarela por sus propios medios.
Este tipo de conductas están estrictamente prohibidas en el área protegida. Afortunadamente, no se registraron heridos, debido a que el caudal del río Iguazú se encuentra muy por debajo de su nivel normal, lo que evitó una tragedia mayor.
El tercer incidente del año
Este hecho se suma a una preocupante serie de episodios similares en la maravilla natural. El primero ocurrió en enero, cuando un turista se metió al agua para recuperar un sombrero en la Garganta del Diablo, del lado argentino. El segundo, aún más grave, fue cuando un adulto puso en riesgo a un bebé para tomar una fotografía en un sector peligroso.
Las autoridades de ambos lados de las cataratas reiteraron el llamado a los visitantes a respetar las normas de seguridad y no arriesgar sus vidas ni las de otros por objetos personales o imágenes para redes sociales.
