Andrea Kimi Antonelli se quedó con la victoria en el Gran Premio de Mónaco y amplió su ventaja al frente del campeonato de Fórmula 1. El joven piloto de Mercedes dominó la carrera de principio a fin en una competencia marcada por accidentes, intervenciones del safety car y una bandera roja en el tramo final. Lewis Hamilton y Isack Hadjar completaron el podio.
La largada tuvo un momento inesperado con los problemas de Max Verstappen, que perdió posiciones y cayó al fondo del pelotón. Esa situación favoreció a Franco Colapinto, que ganó terreno en las primeras vueltas y llegó a ubicarse en el 12° puesto, mostrando un ritmo competitivo y acercándose al grupo que peleaba por los puntos.
Sin embargo, la estrategia de Alpine comenzó a complicarse tras la detención en boxes. La parada se extendió más de lo previsto y el argentino cayó al 15° lugar, situación que empeoró cuando recibió una penalización de cinco segundos por exceder el límite de velocidad en el pit lane.
La carrera ingresó en una fase caótica a partir de la vuelta 60. Los accidentes de Lance Stroll y Charles Leclerc provocaron dos salidas del safety car y posteriormente una bandera roja por el estado de la pista. Durante la interrupción, Alpine también recibió otra mala noticia con una sanción para Pierre Gasly, mientras Colapinto mantenía pendiente el cumplimiento de su castigo.
Tras la reanudación, el piloto argentino protagonizó un toque con Carlos Sainz, cuyo monoplaza circulaba con daños previos. El contacto afectó el alerón delantero de Colapinto, que perdió rendimiento en los giros finales y terminó cruzando la bandera a cuadros en la 15ª posición. En contraste, Antonelli administró la ventaja sin inconvenientes y selló una victoria clave para consolidarse como líder del Mundial.
