Los incendios que afectan a la cordillera de Chubut dejaron de ser considerados un fenómeno natural y pasaron a investigarse como un hecho intencional. Así lo confirmaron el gobernador Ignacio “Nacho” Torres y el fiscal general Carlos Díaz Mayer, quienes ratificaron que el foco registrado en la zona de Puerto Patriada, en la localidad de El Hoyo, fue provocado de manera deliberada.
La causa, que ya adquirió una alta complejidad judicial, avanzó con el hallazgo de elementos clave en el terreno. Peritos lograron identificar el punto de inicio del fuego y detectaron restos de combustible en el lugar donde se habría originado el incendio el pasado lunes. Según las autoridades, estos indicios refuerzan la hipótesis de un ataque intencional.
En declaraciones a C5N, el fiscal Díaz Mayer aseguró que “no se trata de un hecho natural” y confirmó que se trabaja con peritos de la Policía Federal y equipos técnicos provinciales para determinar responsabilidades. En ese marco, la Justicia difundió este sábado una imagen del denominado “punto cero” del incendio en El Hoyo.
A la investigación se sumó además el testimonio de un vecino, quien declaró haber observado a tres personas iniciando fuego durante la noche en una zona boscosa sin accesos ni tendido eléctrico, dato que también es analizado por la fiscalía.
El inicio del siniestro obligó a un amplio operativo de emergencia. De acuerdo con el fiscal, al momento de desatarse el incendio la zona de Puerto Patriada, uno de los principales destinos turísticos de la región, albergaba a unas 3.000 personas entre visitantes y residentes. La rápida propagación de las llamas forzó evacuaciones preventivas mientras se desplegaban los equipos de combate.
Si bien la intencionalidad está confirmada, el móvil del ataque aún no fue establecido. La fiscal Débora Barrionuevo indicó que se investigan distintas hipótesis y aclaró que la prioridad sigue siendo contener el avance del fuego. “Estamos viviendo una situación terrible”, expresó.
Las autoridades estiman que el incendio ya arrasó más de 5.000 hectáreas de bosque nativo y vegetación. Las tareas de control continúan bajo condiciones climáticas adversas y en un terreno de difícil acceso, mientras la comunidad de El Hoyo permanece en estado de alerta ante la posibilidad de nuevos focos.
