viernes, mayo 22, 2026

Creó computadoras, celulares y hasta una valiosa firma: hace 10 años moría Steve Jobs, el último gran innovador

Hay figuras que trascienden por sus obras y su legado. Otras por sus palabras y lo que son hábiles de transmitir mediante sus discursos. Steve Jobs, el genio detrás de Apple y fallecido hace 10 años, es de aquellas personalidades que fue capaz de hacerlo por ambas.

Desde la tecnología, Jobs cambió el mundo en más de una ocasión:

La primera Mac de 1984 introdujo una interfaz más intuitiva, era más accesible y popularizó el mouse. Además, la publicidad en el SuperBowl es una de las más recordadas

En 2001, con el iPod y la posibilidad de llevar la música en el bolsillo, redefinió la industria discográfica

Con el iPhone, en 2007, lideró la revolución de los teléfonos inteligentes como electrónica de consumo y no sólo reservados a ejecutivos, como la extinta BlackBerry

De esta forma, el empresario se consolidó como un referente que no tiene desperdicio. Por el contrario, encabezó una serie de hitos mediante los cuales logró convertirse en un líder excepcional y ejemplo de gestión de talento.

Un joven y problemático genio

Jobs nació en San Francisco, California, fruto de la relación entre dos jóvenes universitarios: el sirio Abdulfattah Jandali y la estadounidense de origen alemán y suizo Joanne Schieble. Al ser tan jóvenes, no estar casados y y la falta de recursos económicos, decidieron dar en adopción al bebé.

Paul Jobs y Clara Hagopian se hicieron cargo del jóven Steve, quién crecería junto a su hermana adoptiva Patty. Más adelante encontraría a su hermana biológica: la consagrada escritora Mona Simpson.

Walter Isaacson, escritor de la biografía autorizada del genio, señala su carácter de hijo adoptado lo marcó de forma ambivalente, aunque Jobs siempre lo negó. Sin embargo, Greg Calhoun, amigo del empresario, contó que el cofundador de Apple hablaba constantemente del tema.

"Lo hizo ser más independiente, seguía un compás diferente al de los demás y eso se debía a que se encontraba en un mundo diferente del que había nacido", recuerda.

En 1961, la familia Jobs se mudó a Mountain View,​ una ciudad que formaba parte del Silicon Valley, epicentro global de la innovación. En contexto, comenzó a interesarse por la tecnología.

Durante su paso por la escuela primaria Monta Loma, se unió a los 12 años al Hewlett-Packard Explorer Club, asociación juvenil en la que ingenieros de HP enseñaban a jóvenes las últimas novedades de la informática.

Jobs no demoró en obtener una beca de verano para trabajar parcialmente en la empresa y hasta tuvo contacto directo con el presidente del gigante. Luego asistió a la secundaria Homestead, donde conocería –a partir de su amigo Bill Fernández– a quien luego fue el cofundador de Apple: Steve Wozniak.

"Steve y yo nos sentamos en la acera frente a la casa de Bill durante una eternidad y estuvimos compartiendo historias, sobre todo acerca de las bromas que habíamos gastado y también sobre el tipo de diseños de electrónica que habíamos hecho'', indicó Wozniak a Isaacson.

"Woz era la primera persona a la que conocía que sabía más de electrónica que yo. Me cayó bien al instante. Yo era algo maduro para mi edad y él algo inmaduro para la suya, así que el resultado era equilibrado. Woz era muy brillante, pero emocionalmente tenía mi misma edad", recordó el propio Jobs en su biografía.

Luego de un primer proyecto juntos, que consistió en el desarrollo de un sistema de llamadas gratuitas que tuvo poco éxito, los dos Steve sellaron su sociedad. Y comenzaron a fijarse en el potencial de la microcomputadora doméstica en la que trabajaba su amigo y en el garaje de Jobs crearon su primera oficina.

A partir de entonces, pusieron en marcha una serie de desarrollos que consistieron en una placa base primero, para luego idear un ordenador completo, el Apple I, considerado el primer ordenador personal de la historia.

Fuente: Iproup

Más Información