El Gobierno argentino dispuso la expulsión del máximo representante diplomático de Irán en el país, Mohsen Soltani Tehrani, quien deberá abandonar el territorio nacional en un plazo de 48 horas tras ser declarado persona no grata.
La medida fue adoptada por la administración de Javier Milei luego de que Irán cuestionara la decisión argentina de declarar a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista, en un contexto de creciente tensión internacional.
La decisión fue formalizada por el canciller Pablo Quirno, en base al artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que habilita a los Estados a retirar el reconocimiento a representantes extranjeros. Desde Cancillería informaron que el funcionario iraní, quien se desempeñaba como encargado de negocios ad interim, ya fue notificado y deberá cumplir con la disposición en el plazo establecido.
Soltani Tehrani era el principal enlace diplomático de Irán en Argentina, con credenciales aceptadas en diciembre de 2021. Su salida representa una decisión de alto impacto en el plano bilateral, al interrumpir el canal formal de representación entre ambos países.
La medida se inscribe en una postura más firme del Gobierno argentino frente a Irán, en un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas crecientes.
